Mortier, Van-Diest y Alonso. - UPF
BARCELONA, 10 Oct. (EUROPA PRESS) -
Un estudio del Instituto de Investigación del Hospital del Mar de Barcelona y de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona ha revelado que los universitarios más sensibles al estrés tienen pensamientos suicidas más a menudo, más intensos y más variables.
El trabajo, publicado en la revista 'Journal of Affective Disorders', ha analizado datos de encuestas realizadas a más de 700 estudiantes universitarios durante 14 días consecutivos, informa la UPF en un comunicado de este jueves.
El suicidio es la primera causa de muerte entre los jóvenes de entre 15 y 29 años en España y la tercera en el mundo, y se trata de un "fenómeno clínico complejo" que aún no se conoce en detalle, por lo que cuesta de predecir y prevenir.
TRES GRADOS DE IDEACIÓN
El estudio define 3 grados de ideación suicida en función de su frecuencia, intensidad y variabilidad creciente: los estudiantes con grado de ideación suicida pasiva mayor (grupos 2 y 3) tienen pensamientos o deseos de morir sin un plan concreto al menos 1 de cada 2 días.
La sensibilidad al estrés es un factor "creciente" entre los grupos, y es más alta entre los 2 y 3; en los casos más acusados, las personas con más sensibilidad al estrés tienen una ideación más constante en días consecutivos.
"UN MISMO CAJÓN"
El coordinador del Grupo de Investigación en Servicios Sanitarios del Instituto de Investigación del Hospital del Mar y catedrático de Salud Pública en la UPF, Jordi Alonso, ha explicado que hasta ahora, todas las personas con ideación suicida se ponían "dentro de un mismo cajón".
Eso, explica, dificultaba "encontrar relaciones de causalidad con otros factores que alertan la salud".
La primera autora del articulo y miembro del mismo grupo de investigación, Ana Portillo-Van Diest, ha asegurado que poder distinguir los estudiantes con una ideación suicida esporádica y poco intensa de aquellos que piensan en ello al menos 1 de cada 2 días de forma más intensa "ha permitido ver que la sensibilidad al estrés intensifica la frecuencia y variabilidad de los pensamiento suicidas".
El también investigador de grupo Philippe Mortier ha apuntado que, al tratarse de un estudio de población no clínica, no han llegado a distinguir como "grupo independiente" el perfil de personas que presentan mucha intensidad y poca variabilidad de ideación suicida en días consecutivos.
PREDECIR CONDUCTAS SUICIDAS
Con las visitas de seguimiento hechas un año después de las encuestas, el estudio ha determinado que la gravedad de la ideación suicida en el día a día predice esta conducta, así como los intentos de suicidio, en el futuro.
En los estudiantes con un patrón de ideación suicida pasiva más intenso y frecuente, los pensamientos y conductas suicidas "persisten más en el tiempo", al menos durante un año, lo que eleva el riesgo de suicidio.
Mortier ha señalado que los datos rompen "la visión tradicional de que la ideación pasiva es menos grave que la ideación activa".
Los autores defienden que tener en cuenta la sensibilidad al estrés, aplicando medidas como la práctica del 'mindfulness', entre otros, podría ser una "medida eficaz" para prevenir los suicidios entre la comunidad universitaria.