Parte del proceso de elaboración de las cápsulas. - URV
TARRAGONA, 27 Ago. (EUROPA PRESS) -
Un estudio de la Universitat Rovira i Virgili (URV) de Tarragona ha logrado sintetizar microcápsulas con plásticos de origen natural, elaboradas con alginato y Pegda, dos sustancias que combinan biodegradabilidad con resistencia.
La microencapsulación consiste en retener un principio activo en un recipiente diminuto, encapsulándolo durante un tiempo determinado hasta que es liberado, y se usa en cosmética, alimentación y especialmente en la industria de los detergentes, informa la URV en un comunicado de este miércoles.
Tradicionalmente se sintentizan con polímeros derivados del formaldehído, una sustancia química con efectos nocivos sobre el organismo: si se queda en la ropa, entra en contacto con la piel humana, y se se las lleva el agua de la lavadora van a parar a las depuradoras, que son incapaces de filtrarlas.
De ahí las vuelven a liberar río abajo y llegan al mar donde entran en la cadena trófica, de la que el ser humano es el último eslabón.
LA ALTERNATIVA DE LA URV
Los investigadores proponen usar cápsulas de doble capa, elaboradas, por un lado, con alginato, un polímero natural extraído de las algas pardas del Mediterráneo, renovable, abundante y que destaca por su capacidad de gelificar.
Por otro lado, para mejorar su robustez y resistencia, se forma una red añadiendo Pegda, un polímero sintético pero biocompatible que le aporta estabilidad térmica y mecánica.
El equipo asegura que el proceso de fabricación de las cápsulas es "más sencillo y estético de lo que se podría esperar", con unas cápsulas obtenidas de un diámetro de poco más de medio milímetro.
CONTROL DE CALIDAD
Con el fin de conocer sus propiedades, el equipo sometió las cápsulas a una batería de pruebas que ha revelado resultados "alentadores".
Una de las cosas a las que se presta más atención es a la estabilidad química de las cápsulas: en este sentido, una de las principales mejoras del estudio radica en el uso de Pegda en lugar de Pegdma --similar pero menos reactivo--, lo que ha permitido sintetizar cápsulas "más estables químicamente" y minimizar la presencia de compuestos residuales.
Además, a pesar de ser deformables, su elasticidad impide que se fracturen y liberen el contenido antes de hora.
FÁCILMENTE ESCALABLE
Más allá de las propiedades de las cápsulas, el equipo investigador pone en valor que gracias a su "relativa simplicidad" es fácilmente escalable a entornos industriales y permite la producción continua de cápsulas, en una especie de cadena industrial.
Una de las prioridades "inmediatas" es llevar a cabo estudios exhaustivos sobre la biodegradabilidad de estos compuestos, es decir, determinar con certeza hasta qué punto se descomponen y bajo qué condiciones, para conseguir las certificaciones necesarias para entrar en el mercado.
Entre otras opciones, también considerarán combinar el alginato con otros polímeros de origen natural que permitan garantizar una biodegradabilidad total de las cápsulas, manteniendo sus propiedades fisicoquímicas.