BARCELONA, 4 Feb. (EUROPA PRESS) -
La exjefa de Compliance de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB), el departamento de cumplimiento normativo que se encarga, entre otras cosas, de investigar denuncias internas reportadas por los trabajadores, ha asegurado que sufrió presiones e "injerencias" en un expediente de acoso laboral a una trabajadora y que, finalmente, fue despedida.
Así lo ha manifestado este miércoles ante la instructora, la magistrada Míriam de Rosa, según han explicado fuentes judiciales a Europa Press, que han asegurado que la excompliance se ha ratificado en la querella por la que la jueza ha imputado al consejero delegado de TMB, Xavier Flores, y a otros dos altos cargos de la empresa pública.
Las mismas fuentes han subrayado que los hechos se remontan a principios de 2024, tras abrir un expediente contra tres exdirectivos por presunto acoso a una trabajadora, y concretamente, tras tomar declaración a la directora de recursos humanos, pues la querellante afirma que al día siguiente fue movida de su cargo, aunque continuó investigando los hechos.
Lo hizo, según ella, en contra de la voluntad de sus superiores, que le sugirieron cambios en el resultado de la investigación, que no acató porque es una persona "de una gran firmeza en el cumplimiento de las normas" y con veinte años de experiencia en la empresa.
Tras obtener protección como alertadora de corrupción de la Oficina Antifrau de Catalunya (OAC), sostienen que TMB creó un protocolo 'ad hoc' contra el acoso laboral e investigó a la excompliance, motivo por el que fue suspendida cautelarmente en septiembre de 2024 y, finalmente, despedida un mes después.
TMB NIEGA UN NEXO
Fuentes cercanas a TMB rechazan cualquier vínculo entre el expediente que abrió la excompliance y su despido, y recuerdan que la Fiscalía archivó el caso que ella investigaba.
Aun así, el Juzgado de Instrucción 6 de Barcelona ha admitido a trámite una querella presentada por la trabajadora (cuyo caso investigó la excompliance) dirigida contra dos directivos de la compañía y actualmente el procedimiento se encuentra en fase de instrucción.
TMB niega que el despido de la jefa de Compliance fuese una "represalia" por haber hecho bien las cosas (como ésta defiende), señala que ese argumento decae cuando la Fiscalía decidió archivar los hechos y subraya que su despido disciplinario responde a la denuncia interna de un trabajador contra la excompliance por acoso laboral.
Además, TMB subraya que en la investigación tras la denuncia interna de este trabajador declararon 15 testigos y que, en su inmensa mayoría, dijeron que era "imposible" trabajar con ella, llegando algunos de ellos a irse a otros sitios cobrando menos o a cogerse la baja por estrés.
"Cuando una persona tiene problemas con todo el mundo, ¿el problema de quién es?", han señalado las mismas fuentes, que aseguran que la exjefa de Compliance generó conductas gravísimas de acoso y un clima irrespirable en el departamento, textualmente.
La instructora ha citado a Xavier Flores, a la directora de recursos humanos y al director jurídico para tomarles declaración en calidad de investigados el 10 de febrero.