Experto alerta de un "incipiente" fenómeno de huracanes en el Mediterráneo por el calor extremo

Advierte de la situación "crítica" del litoral catalán ante la subida del nivel del mar

Archivo - Varias personas sentadas en la Playa de la Barceloneta, en una imagen de archivo
Archivo - Varias personas sentadas en la Playa de la Barceloneta, en una imagen de archivo - David Zorrakino - Europa Press - Archivo
Europa Press Cataluña
Publicado: domingo, 19 julio 2026 9:59

BARCELONA, 19 Jul. (EUROPA PRESS) -

El director del Centre en Resiliència Climàtica, coordinado por el centro tecnológico Eurecat, Carles Ibáñez, ha alertado de un "incipiente" fenómeno de huracanes en el mar Mediterráneo a causa del aumento de las temperaturas y el calor extremo.

En una entrevista de Europa Press, ha asegurado que las olas de calor provocan que cada vez sean más frecuentes fenómenos como "tornados o reventones" térmicos en Europa y, concretamente, en el Mediterráneo, donde estos fenómenos se conocen como 'medicanes'.

"Hasta ahora han sido muy escasos pero pueden producirse", y ha recordado uno que tuvo lugar hace 2 años en Libia, que causó inundaciones importantes así como muertes, y fue catalogado como 'medicane', causado por el calor acumulado en el Mediterráneo.

Ibáñez señala que todos estos fenómenos violentos tienen ahora más probabilidad de producirse porque "hay más acumulación de energía en la atmósfera", debido al contraste de temperaturas entre una masa de aire frío y el calor de océanos y mares.

En este sentido, recuerda que en Estados Unidos, por ejemplo, la temporada de tornados comienza en agosto y acaba en noviembre, porque "en agosto ya se ha acumulado mucho calor en océanos y mares y puede haber más contraste entre las masas de aire frías y calientes".

OLAS DE CALOR

El experto indica que las olas de calor se llaman así porque son episodios en los que se supera el umbral de los valores de referencia, aunque afirma que "ya se están convirtiendo casi en un fenómeno más frecuente que no excepcional en verano", e insiste en que también pasa durante el resto del año.

"Como tenemos un marco de referencia que hasta ahora oficialmente no se ha movido, cada vez es más frecuente tener periodos excepcionales. (Ante esto) quizás tenemos que cambiar el marco de referencia para definir qué es una cola de calor, o entender que será un fenómeno más frecuente", añade.

En cuanto a las consecuencias de las olas de calor, alerta de que el "más grave" es sobre la salud humana, tanto a nivel de mortalidad como en cuanto a la afectación a personas con enfermedades crónicas, pero que también hay efectos sobre el medio natural, como los incendios, ya que con altas temperaturas se incrementa tanto su probabilidad como su magnitud.

También ha hecho referencia al aumento de la temperatura del mar, que afecta a la biodiversidad, a los efectos sobre la agricultura, así como al turismo, al que asegura que las olas de calor pueden "afectar negativamente".

TURISMO Y ADAPTACIÓN

En cuanto a la afectación sobre el turismo, asegura que, a nivel de la Comisión Europea, ya se han analizado los efectos de las olas de calor y se ha visto que se está produciendo "un cierto traslado o fuga de personas que, o no hacen vacaciones en lugares tan cálidos, o las hagan en periodos no tan calurosos como agosto".

Ibáñez asegura que, ante este incremento de temperaturas, los ciudadanos se adaptan como pueden y que tienen que asumir cambios en la forma de comportarse y en sus hábitos: "Es una adaptación que se produce de forma más o menos ordenada, pero es obligada y forzada".

"Lo importante es alertar de que como el cambio climático es de tipo exponencial, es decir, cada vez se acelera más, podemos adaptarnos pero no somos conscientes de que nos tenemos que comenzar a preparar para lo que vendrá en los próximos años, de incluso poder llegar a los 50 grados y cómo podría impactar a las ciudades", dice.

Cree que, ante esto, habrá diferencias en la adaptación, ya que "la gente con más recursos económicos y conciencia del peligro acabarán moviéndose a otros lugares no tan cálidos y la gente con menos recursos o menos conciencia del problema no tanto".

ENERGÍA

En un escenario en el que las olas de calor o las temperaturas extremas son cada vez más frecuentes, el experto remarca que aumenta el consumo de energía, para la refrigeración principalmente, y que pueden haber situaciones en el que "el sistema eléctrico no aguante esta demanda".

"Te puedes encontrar en fallida eléctrica en plena ola de calor, con una situación realmente de emergencia. Es el pez que se muerde la cola", ha asegurado.

Para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, y evitar los riesgos para la salud y la economía derivados de la emergencia climática, Ibáñez cree la alternativa sería electrificar el sistema con energía solar y eólica, pero que esto "se tendría que haber hecho ya", y alerta de que no se están cumpliendo los compromisos internacionales ni la hoja de ruta europea.

TEMPERATURA DEL MAR

También ha señalado que otro efecto importante del aumento de temperatura es que el calentamiento de los océanos y el deshielo de las masas de hielo que están haciendo subir los niveles del mar, y apunta a que actualmente el incremento es de casi medio centímetro al año y que "se va acelerando".

La previsión es que al final de este siglo haya 1 centímetro o más al año de crecimiento, lo que provocaría que se acumule al final del siglo 1 metro de agua más, y esto puede producir un retroceso de la playa de "unos 100 metros", según él.

"En el caso del litoral catalán la situación sería crítica, ya que hay algunas playas que no tienen ni esa distancia", y cree que este fenómeno impactará ya no solo en las playas, sino en las infraestructuras costeras, en la economía y en el turismo.

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