Falcones revive el Modernismo en su último libro: "Una Barcelona que necesitaba una novela"

Publicado 09/09/2019 13:42:33CET
El escritor Ildefonso Falcones en el Hotel Casa Fuster
El escritor Ildefonso Falcones en el Hotel Casa FusterEUROPA PRESS

   Lo dedica a los que, como él, combaten el cáncer: "Lo importante de todo esto es que la naturaleza te permita luchar"

   BARCELONA, 9 Sep. (EUROPA PRESS) -

   El escritor Ildefonso Falcones sitúa su nuevo libro, 'El pintor de almas' (Grijalbo, Rosa dels Vents), en la Barcelona modernista y de la Semana Trágica: "Es una Barcelona que creo que necesitaba una novela", y que acoge una trama de amor, venganza, odio, pasiones, sexo, dinero y traición, con la que vuelve a la ciudad de su exitosa 'La catedral del mar'.

   En rueda de prensa este lunes, Falcones ha señalado que hay pocas novelas situadas en el periodo modernista, que a pesar de durar 20 años supuso una gran eclosión cultural, y que coincidió con una gran contradicción entre una burguesía católica que vivía en opulencia, y una clase obrera muy pobre de la que surgió un activismo político que inició el declive de unos caciques que elegían las votaciones.

   El Modernismo teje un telón de fondo en la novela en el que pasean artistas como Antoni Gaudí, Lluís Domènech i Montaner y Josep Puig i Cadafalch en los momentos de construcción de sus grandes obras, y la protagonizan dos jóvenes, Dalmau y Emma, procedentes de familias anarquistas "que vivieron en sus carnes y en las de sus progenitores los efectos de las bombas del Corpus".

   Dalmau estudia cerámica en La Llotja, y termina siendo un gran ceramista y un gran pintor: "A través del personaje masculino conocemos esta Barcelona. Es un personaje que juguetea con la burguesía, que intenta entrar en ella, y es humillado por los burgueses", y en frente está Emma, una cocinera y activista política que lucha por el derecho a una vivienda digna y contra la pobreza.

   Emma encabeza una revolución social: "En todas las manifestaciones, incluso en la Semana Trágica, nos encontramos con que la dirección de aquellas manifestaciones la encabezaban las mujeres con sus hijos pequeños. Lo hacían así para que la policía tuviera cierto temor a atacar a los hombres que venían detrás. Se ponían como barrera".

   Preguntado por qué genio modernista es su favorito, ha dicho que es difícil elegir porque todos son diferentes, y ha puesto como ejemplo los tres edificios modernistas de la Manzana de la Discordia de Barcelona, Casa Batlló, Casa Ametller y Casa Lleó: "Verás que las tres son completamente diferentes, entonces esto del Modernismo en realidad era, creo, la capacidad de fantasía de estos genios".

   Durante los tres años en los que ha trabajado en la novela, ha encontrado mucha bibliografía sobre el Modernismo, pero poca sobre la época de la Semana Trágica: "Existen cuatro o cinco libros, nada más, que te dejan con la intranquilidad de que falta algo, de que no está bien estudiado", y por ejemplo no ha encontrado explicación a por qué los obreros quemaron edificios religiosos pero no burgueses, a pesar de ser estos últimos responsables de enviar a miles de cabeza de familia a la Guerra del Riff.

   El impacto de la revolución industrial llevó a la clase obrera a no poder pagar sus viviendas, no poder comer, muchas mujeres tenían que prostituirse --a menudo a partir de los nueve años--, y muchos niños "sufrieron en sus carnes esa dejación", los 'trinxeraires', unos 10.000 niños abandonados por sus familias que vivían de pequeños robos en las calles, y a menudo salían y entraban de los asilos de beneficencia.

"ESPERANZADO"

   Falcones ha dedicado el libro a las personas que luchan contra el cáncer, una enfermedad que empezó a sufrir en el proceso de escritura de esta novela: "Me encuentro como uno se puede encontrar en estas situaciones, con la 'quimio' a cuestas. Unos días bien, otros días mal, otros días muy jodido y otros esperanzado, pero lo importante de todo esto es que la naturaleza te permita luchar", y ha dicho que tiene varios proyectos en mente.

   Esta enfermedad le ha influido en la mecánica de trabajo, porque en algunos momentos le costaba escribir, pero ha mantenido la trama ajena a esto: "Lo que pasa es que es una enfermedad muy dura. Porque en cualquier enfermedad te tomas una medicina y notas que mejoras, pero en esta es al revés, tienes que cambiar el chip y pensar que cuanto más te destroza la medicina, más efectos te está haciendo".

   La salida del libro ha coincidido con el fallecimiento de su hermano, por cáncer, y Falcones dedica la novela a las personas que luchan contra el cáncer, así como a las que los apoyan y dan empuje, mientras que, sobre el papel que ha tenido la literatura en su lucha, ha relatado que la lectura siempre ha sido importante en su vida: "La lectura es el momento en el que uno se evade del todo".

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