"Los cuentos son como un amante infiel. Si te olvidas de él, se va con otra", dice
BARCELONA, 4 (EUROPA PRESS)
La escritora barcelonesa Cristina Fernández Cubas, Premio Cervantes 2026, ha reivindicado este miércoles el género del cuento, y ha asegurado que su premio "puede ser un espaldarazo para todos los cuentistas", que ha definido como una gran familia.
En una rueda de prensa en Barcelona, ha dicho que no esperaba recibir un galardón como el Cervantes y que ha sido este miércoles cuando ha puesto los pies en el suelo, y ha bromeado con que recibió la llamada del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, cuando estaba viendo una película en televisión y dudó si responder por que no conocía el número: "Me quedé bastante de piedra, sin palabras".
Ha dicho que, aunque muchos conocidos estaban seguros de que iba a ganar el Cervantes, ella no lo esperaba y no se hacía ilusiones: "No escribo para ganar premios, no es el objetivo fundamental", ha añadido Fernández Cubas, quien ha subrayado la feliz coincidencias con el Premio de las Letras Españolas para su amigo Enrique Vila-Matas.
MOMENTO DE MUCHA DEDICACIÓN
Fernández Cubas (Arenys de Mar, 1945) ha explicado que el fallo del Cervantes la ha cogido en un momento de mucha dedicación, con un verano prolífico pese al calor imperante, y ha dicho que es un premio no solo a ella sino al género del cuento.
La autora ha tenido palabras de agradecimiento para la editora Beatriz de Moura, que confió en sus cuentos cuando las editoriales no lo hacían en los años 80, y ha admitido que el reconocimiento del género ha mejorado con el tiempo.
Fernández Cubas ha subrayado que no tiene fórmulas a la hora de encarar un cuento, "cada uno es empezar de nuevo" y si tuviera fórmulas se aburriría, y ha señalado que las historias deben atraparla para atrapar también al lector, al que considera su compinche a la hora de encarar un cuento.
REIVINDICACIÓN DEL CUENTO
Ha reivindicado la dificultad del cuento porque un párrafo malo puede hundir el relato, mientras que una novela se puede permitir fallar en un capítulo: "Todos los cuentistas somos trapecistas o funambulistas que trabajamos sin red y te puedes pegar un tortazo muy gordo".
También ha dicho que un cuento requiere toda la atención por parte del autor: "Las novelas saben esperar, pero los cuentos son como un amante infiel. Si te olvidas de él, se va con otra".
EL CUENTO, "MÁS TIRÁNICO"
La autora ha subrayado que el cuento es "más tiránico" que la novela y en el que es tan importante lo que se dice como lo que no, lo que queda sugerido, y ha añadido que cuando ha escrito novelas también se ha divertido.
Ha señalado que el cuento no es "un camino previo" a la novela, ha dicho que en todos sus cuentos intenta que halla una parte de inquietud que se da en la situaciones reales y ha señalado que quizá introdujo una especie de libertad en el cuento por que al principio se consideraban extraños.
Sobre si ya ha comenzado a pensar en el discurso que dará cuando reciba el premio, ha dicho que todavía no, pero que la forma en que llegó a 'El Quijote' tiene sus "anécdotas" y que quizá existan ahí cosas sobre las que escribir.