Archivo - La periodista y comunicadora Pilar Rahola - EUROPA PRESS - Archivo
BARCELONA, 22 Sep. (EUROPA PRESS) -
La Fiscalía de Barcelona ha archivado la investigación abierta contra la periodista Pilar Rahola a raíz de una denuncia de dos militantes de la Organització Juvenil Socialista (OJS) en la que atribuían a la comunicadora delitos de incitación al odio y complicidad con el genocidio de Israel en Gaza.
En el Decreto dictado por la Fiscalía, al que ha tenido acceso Europa Press y ha avanzado 'El Periódico', el ministerio público concluye que las intervenciones de Rahola en programas de televisión y sus expresiones en artículos de opinión y mensajes en redes sociales no constituyen un delito de odio.
Alega que, para ello, su discurso tendría que representar "un peligro cierto de generar un clima de violencia y hostilidad que pueda concretarse en actos de violencia, odio o discriminación" hacia los palestinos, como fijó el Tribunal Supremo en múltiples resoluciones.
Sin embargo, no se han localizado expresiones que puedan ser entendidas como un "llamamiento a la realización de actos en contra de la población palestina", ni consta que Rahola haya instado o animado a la comisión de hechos discriminatorios y, menos todavía, violentos hacia este colectivo, ni tampoco tienen encaje en un delito de complicidad con el genocidio.
LIBERTAD DE EXPRESIÓN
En un comunicado recogido por Europa Press, la defensa de Rahola, que ejerce el abogado penalista Cristóbal Martell, ha celebrado la "excelente noticia en términos de calidad democrática" y ha añadido que las opiniones expresadas por la periodista se enmarcan en el legítimo ejercicio de la libertad de expresión y opinión.
Por su parte, Rahola ha expresado que siempre ha confiado en el archivo de una denuncia que, para ella, "no tenía ningún fundamento jurídico, sino que respondía a la voluntad de censurar la opinión libre, neutralizar la disidencia e imponer el pensamiento único".
Ha insistido en que "el conflicto de Oriente Medio padece, como ningún otro, la imposición de un relato único fanatizado e intolerante, que anula cualquier posibilidad de posición alternativa", especialmente respecto de la existencia y el derecho a la defensa de Israel.
"Tenían la intención de hacerme callar: no lo han conseguido. Tenían la intención de anularme socialmente: tampoco lo han conseguido. Son quienes señalan, lanzan pintura, hacen listas negras, demonizan e intentan anular a quienes no piensan como ellos. Frente a la cobardía de los censores del pensamiento, la valentía de los pensadores libres", ha concluido.