Actualizado 19/11/2007 19:31 CET

La Fiscalía pide ocho años de prisión para un hotelero de Castelldefels por encargar el asesinato de su socio

El empresario y un sicario, también empleado, inculpan a un confidente de la Guardia Civil

BARCELONA, 19 Nov. (EUROPA PRESS) -

La Fiscalía pide ocho años de cárcel para un imputado que supuestamente quiso contratar a un sicario, para quien también pide ocho años de prisión, para matar al jefe de administración de su hotel y socio, y a la novia y al primo discapacitado psíquico de éste porque lo chantajeaban por unas presuntas irregularidades fiscales.

La Sección Novena de la Audiencia de Barcelona juzgó hoy a Antonio M.S. y a Pedro Luis B.G. por un delito de conspiración para el asesinato, aunque ambos acusados se declararon inocentes y aseguraron que fue un testigo protegido quien urdió el plan para inculparles y poder quedarse con el hotel Algaba, ubicado en Castelldefels (Barcelona) y propiedad de Antonio M.S., quien quería venderlo.

Según la Fiscalía, en julio de 2006, Antonio M.S. ofreció 6.000 euros a Pedro Luis B.G., paraguayo y empleado suyo, para que acudiera al domicilio del jefe de administración y personal de la empresa del acusado, Antonio B.V., donde vivía con su primo, Juan Pablo B.R., y su novia, Lourdes B.T., y los inmovilizara con unas bridas de sujeción industriales para luego estrangularles.

Este mismo plan, según la Fiscalía, fue ofrecido a un testigo protegido, quien se puso en contacto con la Guardia Civil de Girona, donde trabajaba un amigo y con quien colaboraba como confidente desde hacía 15 años, según aseguró él mismo hoy y ratificó un guardia civil que también declaró en el juicio.

Sin embargo, el presunto sicario, Pedro Luis B.G., aseguró hoy que el testigo protegido le había ofrecido inculpar a Antonio M.S. de urdir un plan para asesinar a su socio y poder quedarse así el hotel que quería vender el acusado para utilizarlo como prostíbulo. A cambio, según su versión, Antoni B.V. le pudo haber ofrecido 6.000 euros, le instó a inculparse con la promesa de que saldría absuelto porque conocía a gente dentro de la Guardia Civil y le amenazó con matar a su mujer si no lo hacía.

El acusado cambió así hoy su declaración inicial, en la que inculpaba a Antonio M.S., y justificó esta contradicción asegurando que temía por la vida de sus familiares y que el testigo protegido le había advertido que descubriría cual iba a ser su declaración porque conocía a gente en la Guardia Civil.

Por su parte, el otro acusado, Antonio M.S., declaró que su único vínculo con el testigo protegido era a través del hotel y que el testigo se había ofrecido a hacer de intermediario para venderlo a unos napolitanos.

El juicio se retomará el próximo lunes con la declaración del jefe del dispositivo de vigilancia que terminó con la detención de los dos imputados.