Personas desalojadas que continúan en el puente bajo la C-31, a 29 de diciembre de 2025, en Badalona, Barcelona, Catalunya (España). - Lorena Sopêna - Europa Press
BARCELONA, 28 Ene. (EUROPA PRESS) -
La Generalitat de Catalunya y las entidades sociales han dado por finalizada la operación de realojo del antiguo instituto B9 de Badalona (Barcelona), habiendo reubicado los últimos días a las 30 personas que todavía pernoctaban bajo el puente de la C-31.
Así lo ha explicado la consellera de Derechos Sociales e Inclusión, Mònica Martínez Bravo, en declaraciones a la prensa de este martes, en las que ha apuntado que "a partir de ahora es una situación que interpela al Ayuntamiento de Badalona como a todos los ayuntamientos de Catalunya".
En total, las administraciones y las entidades sociales están atendiendo a más de 180 personas, de las cuales más de 120 se encuentran en recursos financiados o activados por la Generalitat.
Ahora, el dispositivo entra en una fase de acompañamiento, inclusión e inserción laboral de estas personas, de regularización y de retorno a Badalona, según ha informado la consellera.
"No se nos escapa que son vecinos de Badalona, tienen allí su vida y en su inmensa mayoría quieren volver a Badalona a hacer su proyecto de vida", ha añadido.
La Conselleria trabaja con dispositivos de unos dos meses, si bien si alguna persona necesita tiempo adicional tratarán de "flexibilizarlo".
El Govern también está colaborando con la Delegación del Gobierno para agilizar las regularizaciones administrativos de aquellas personas que cumplen los requisitos.
NUEVO PLAN CONTRA EL SINHOGARISMO
La Generalitat de Catalunya está trabajando en un plan para reforzar la atención a personas sin hogar, con el objetivo de poder atender a unas 5.000 personas de aquí a 3 años.
Martínez Bravo ha explicado que el martes convocó una plenaria del marco de acción del sinhogarismo en la que informó de las principales líneas de acción del plan a las entidades sociales, que lo recibieron con "muy buenas actitudes".
El plan propone incrementar la financiación para las entidades locales a través de un nuevo Contrato Programa, así como aumentar aquella que corresponde a plazas de atención diurna.
También contempla que este mismo año se puedan incorporar más educadores de calle, cuya función es detectar las personas sin hogar, establecer un primer vínculo y acompañarlas durante su proceso de inclusión.
"Necesitamos más educadores de calle, más plazas de día, más plazas de pernoctación de urgencia, pero también más pisos de inclusión y más salidas hacia una verdadera inserción laboral", ha asegurado Martínez Bravo.
El primer trimestre se realizará una encuesta entre ayuntamientos y consejos comarcales para tener información detallada de la situación de las personas sin hogar en sus territorios, y así tener una radiografía acurada de este fenómeno creciente.
Paralelamente, Derechos Sociales e Inclusión trabaja para financiar más plazas de urgencia, alojamiento temporal, pisos de inclusión y recursos específicos para mujeres, así como para fomentar la apertura de nuevos equipamientos, y quiere abrir nuevos dispositivos sociosanitarios en colaboración con la Conselleria de Salud.