El presidente del Parlament, Josep Rull, junto con los galardonados con la Medalla de Honor del Parlament de 2025 - PARLAMENT
BARCELONA, 29 Oct. (EUROPA PRESS) -
La doctora en informática y experta en Inteligencia Artificial (IA) Karina Gibert ha agradecido al Parlament tener al "valentía de poner tecnología y feminismo en el pedestal" al concederle la Medalla de Honor en categoría de oro de la Cámara catalana.
El acto de entrega de esta medalla, celebrado este miércoles en el auditorio del Parlament, ha comenzado con un minuto de silencio con motivo del primer aniversario de la dana, y también se ha entregado esta distinción a la Federació d'Ateneus de Catalunya y, a título póstumo, a los activistas sociales Josep Gassó y Enric Morist.
En su intervención, Gibert ha asegurado que este reconocimiento tiene un simbolismo añadido, ya que reconoce el "papel de las mujeres tecnólogas como eslabón para la transformación" actual del mundo.
La experta en IA ha recordado sus orígenes de provincias, que inició su carrera sin tener un ordenador propio y gracias a una beca del Ministerio, y ha subrayado: "Nadie se debe empequeñecer si no lo tiene fácil, como tantas mujeres, para hacer estancias internacionales. No ir a Oxford o a Stanford no impide hoy en día desarrollar una sólida carrera".
Por su parte, el presidente de la Federació d'Ateneus de Catalunya, Josep Morella, ha definido estos espacios como herramientas de transformación y cohesión: "Son un modelo de resiliencia. Han sabido adaptarse a los tiempos, pese a guerras, dictaduras y crisis", ha sostenido.
Ha señalado que sin los Ateneus la vida cultural y asociativa de Catalunya sería muy diferente, ya que sin ellos "la cultura de base no sería posible", y ha asegurado que uno de sus retos son las nuevas formas de participación.
GASSÓ Y MORIST
La mujer de Josep Gassó, Anna Romeu, ha recogido la medalla junto con sus hijos, y ha defendido, visiblemente emocionada, que este reconocimiento supone un homenaje a la vida, obra y valores de Gassó y su "huella imborrable" en Catalunya.
"Creyó en los niños y jóvenes como protagonistas del cambio, en la educación del ocio como herramienta de transformación social y convivencia, y en el poder de las comunidades para construir un mundo más justo, más inclusivo y más sostenible", ha destacado.
La mujer de Enric Morist, Elisa Martínez, también ha recogido la medalla junto con sus hijos, y ha afirmado que se le echa en falta por su convicción de que "las personas son buenas de por sí", y de que todas deben ser tratadas con dignidad y humanidad.
También ha destacado la convicción de Morist de que "todos merecemos una oportunidad, en nuestras manos está aprovecharla o no" y la de que las cosas pueden cambiar y pueden ser mejores, textualmente.
JOSEP RULL
Por su parte, el presidente del Parlament, Josep Rull, ha señalado que hay dos elementos que unen a la institución y a las tres personas galardonadas: el catalanismo y el humanismo, tras lo que ha reivindicado a los Ateneus catalanes por "romper la tendencia de dejar a una parte de la sociedad arrinconada porque no podían tener acceso a la cultura".
Ha puesto en valor la labor de Gibert y su "aproximación a la tecnología con ojos de mujer" y su optimismo y esperanza ante elementos disruptivos como la IA, tras lo que ha avisado de que esta tecnología puede cambiar el mundo en positivo o en negativo, y ello dependerá de quién la gobierne.
Por último, ha descrito a Gassó y Morist como "sembradores de esperanza colectiva, militantes de la esperanza", y ha reivindicado su lucha por la dignidad humana y contra los clichés deshumanizadores.