BARCELONA, 22 Feb. (EUROPA PRESS) -
El director del Servei Català de Trànsit (SCT), Joan Aregio, ha cargado este martes contra la Dirección General de Tráfico (DGT) por las críticas vertidas a la decisión de dar carpetazo a la zona 80, y asegura que no admite lecciones de quien no ha hecho nada en las carreteras de toda España para mejorar la situación ambiental.
En rueda de prensa, Aregio ha abundado que desde la DGT no han emprendido medidas en sus carreteras a pesar de tener en muchos puntos unos niveles de contaminación similares a los de Barcelona, por lo que ve incorrecto que traten ahora de darles lecciones.
"No entiendo que quien no ha ido al colegio me dé lecciones", ha resaltado Aregio, que ha defendido la autonomía del gobierno catalán actual o del anterior para tomar sus propias decisiones.
Aregio se ha mostrado así de contundente ante las declaraciones vertidas por el director general de Tráfico, Pere Navarro, quien advertía a la Generalitat de que alguien debería responsabilizarse si se producía un incremento de muertos en las carreteras con fin del límite máximo a 80 kilómetros por hora en los accesos a Barcelona.
CAMBIO SATISFACTORIO
El director de Trànsit ha valorado "de manera satisfactoria" el proceso de implantación del nuevo mapa de velocidades, en el marco de la supresión de la zona 80, si bien ha admitido que se han producido algunas incidencias puntuales.
Una de ellas ha sido que la B-23 finalmente estará limitada a 100 kilómetros por hora y no a 120 como habían previsto, por indicación del Ministerio de Fomento, titular de la vía, que por contra ha puesto la velocidad de un tramo de la A-2 a 120 y no 100 como estaba planificado.
Según Aregio, los ciudadanos se sienten satisfechos de este nuevo régimen de velocidades porque la gente aprecia que se le haya dado "más sentido común" a una medida hasta ahora rígida y que, a su entender, se aplicaba de manera indiscriminada.
Ha relatado que el proceso de sustitución de los límites, que ha comportado el cambio de unas 190 señales, "no ha sido sencillo" porque afectaba a distintas administraciones y a muchos kilómetros de carreteras.
Ha hecho hincapié en que han concluido el trabajo en tres semanas, una menos de lo previsto, por lo que están satisfechos de haber dado cumplimiento al mandato que tenían en un tiempo razonable y cumpliendo con todos los mecanismos de control y seguridad.
Así, se han modificado los límites en la C-31 y C-32 sur, donde el máximo será 120; la C-31 norte, también a 120 como límite; la A-2 y B-10, a 120 y 100 respectivamente; la B-20 norte -100 km/h--, la B-22 -100km/h--, y la C-16 -90km/h--, y finalmente la B-23, a 100.
INFLEXIBLES CON LOS INFRACTORES
Aregio ha reivindicado que serán "inflexibles con los excesos de velocidad", aunque ahora los límites en algunos tramos sean superiores, ya que esto no significa que se pueda correr por encima de la norma.
"Creemos en la madurez de la sociedad" para respetar las normas, ha resaltado Aregio, para quien será una obsesión que los límites se cumplan y a lo que dedicarán todos los medios técnicos y humanos.
Sobre la reubicación de radares, el director del SCT ha explicado que están trabajando en ello y no tardarán demasiado en reorientarlos para que tengan la finalidad que deben tener y que no tengan un objetivo solamente recaudatorio.
También ha señalado que algunos radares a veces son demasiado conocidos por la ciudadanía y pierden su efectividad, por lo que trabajarán en su rotación.