Publicado 02/09/2016 10:15CET

El Govern prepara una reestructuración financiera de la L9 de Metro

Estación Aeroport T1 de la L9 de Metro de Barcelona
GENCAT/RAMON VILALTA

Pretende liberar 200 millones anuales para ejecutar obra efectiva

BARCELONA, 2 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Govern está trabajando en una propuesta de reestructuración financiera de la L9 de Metro con el objetivo de liberar recursos, destinarlos a ejecutar obra efectiva y poner en funcionamiento nuevos tramos y estaciones de la línea de forma gradual, abordando el tramo central entre Sagrera y Zona Universitària.

En una entrevista de Europa Press, el conseller de Territorio y Sostenibilidad de la Generalitat, Josep Rull, ha explicado que la Generalitat ha aportado este año 450 millones de euros para la L9, de los que 250 millones se destinan a pagar cánones de estaciones, algunas de las cuales no están todavía en servicio: "Es la fase más ambiciosa".

El conseller ha planteado su deseo de liberar unos 200 millones de euros anuales durante cinco o seis años para acabar la L9, lo que también crearía empleo, ha agregado.

"Tenemos la obligación de ahorrar dinero", ha dicho el conseller, que ha indicado que la propuesta de reestructuración financiera no entra dentro de los Presupuestos de la Generalitat y que es un trabajo muy complejo, puesto que hay diferentes actores implicados, como entidades financieras, constructoras y fondos de inversión.

La Generalitat prevé poner sobre la mesa esta propuesta a lo largo de este último trimestre de 2016: "Estamos pagando algunos elementos con un 8% de interés. Es impensable. Ante esto tenemos que hacer todo lo posible para revertir esta situación", ha continuado Rull.

"El presupuesto de la Conselleria es de 1.500 millones y la L9 se lleva 450. Si resolvemos la L9 desencallamos un problema que afecta al conjunto del país", ha aseverado el conseller.

Se prevé que la L9 suponga una inversión de 16.000 millones de euros, cifra que incluye gastos financieros, 6.000 millones de obra efectiva y 1.200 millones que quedan por ejecutar: "Queremos reducir el gasto financiero y estar por debajo de los 16.000 millones. Creemos que es posible".

El objetivo es que cada inversión que se acometa en la L9 esté operativa de forma automática, es decir, que las estaciones entren en servicio de forma gradual para que el conjunto de la línea sea lo más operativa posible desde el inicio.

"Hasta que se puso en marcha el tramo desde Zona Universitària hasta el Aeropuerto de Barcelona, tuvimos 2.000 millones de euros enterrados y sin servicio. Cada euro debe dar un servicio inmediato", ha aseverado.

El conseller ha reconocido que se debería haber empezado por el tramo central, ya que el empezar por los extremos ha hecho que éstos no capten toda la demanda potencial, y por ello ahora se centrarán los esfuerzos en abordar el tramo que cruza la ciudad, acabar el túnel y poner las estaciones en servicio.

RAMAL ZONA FRANCA

Sobre el ramal sur, que debe unir el Gornal con el Polígon Pratenc de la Zona Franca, se prevé que las obras culminen en 2017, y actualmente se está incorporando la segunda vía y la segunda catenaria.

La Generalitat está trabajando con el Ayuntamiento de Barcelona para su cofinanciación y la puesta en marcha gradual de las estaciones: el consistorio barcelonés se hará cargo de dos estaciones del ramal, que aún están por decidir, y el Govern aportará la financiación, a través de recursos presupuestarios, del resto de la infraestructura.

En febrero se inauguró el tramo de la L9 comprendido entre el Aeropuerto y Zona Universitària, y están también en servicio los tramos entre La Sagrera y Can Zam, en Santa Coloma de Gramenet (L9), y La Sagrera y Gorg (L10), en Badalona.