Juan Mayorga, Blanca Portillo, José luis García-Pérez - EUROPA PRESS
BARCELONA, 2 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Teatre Goya (Barcelona) acogerá, en el marco del Grec Festival de Barcelona, 'El cartógrafo' de Juan Mayorga, un espectáculo que pretende cartografiar y rememorar el gueto judío de Varsovia, y propone un entrelazamiento de tiempos que se presenta al espectador como un ejercicio de memoria.
Lo ha explicado el propio Mayorga, junto con el tándem protagonista, Blanca Portillo y José Luis García-Pérez, en la presentación de un espectáculo que llega a la capital catalana con trayectoria y madurado, y que se estrenará este viernes en el Goya.
Mayorga ha dicho que la cartografía ha sido una opción poética y moral porque ha surgido de la anticipación del fracaso, ya que sabían que la "violencia inimaginable" del holocausto judío era irrepresentable.
Dos historias simultáneas pero separadas por un espacio temporal de setenta años conducen la trama argumental de esta obra, que tiene su origen en un viaje de Mayorga a Varsovia, en que trató de localizar en un mapa turístico ciertos lugares del gueto que se habían fotografiado en los años cuarenta.
En el escenario, Portillo y García-Pérez dan vida a 12 personajes en una historia conducida por un cartógrafo y su nieta, que intentan hacer un mapa de confinamiento del gueto judío, mientras que Blanca --la protagonista--, recorre décadas más tarde la misma ciudad en busca del artificio, que es ya una leyenda.
SIMILITUD ENTRE EL TEATRO Y LA CARTOGRAFÍA
Portillo ha asegurado que, al teatro, igual que la cartografía con los mapas, le interesa que el espectador imagine aquello que no puede ver, así como el teatro también constituye una fuente de recuerdo y memoria de la historia de la humanidad.
El director ha señalado que la compañía realiza en el escenario unos trabajos cartográficos que pretenden dibujar un mapa, entendido como un artificio hacer visible algo: "Un mapa es más valioso cuanto menos evidente es eso que nos deja ver".
Con un vestuario monocromático, es la "elocuencia" de los cuerpos y las voces encarnadas de Portillo y García-Pérez lo que lleva a imaginar los lugares que evoca la obra.
García-Pérez ha aventurado que 'El cartógrafo es la "esencia misma del teatro", un espectáculo que exige al espectador una participación y absoluta, así como ha dicho que la obra apela a la lucha contra la dictadura del presente.
INCENTIVAR LA IMAGINACIÓN DEL ESPECTADOR
Según la actriz, el buen teatro es el que hace pensar al espectador y el que moviliza su conciencia y emoción, y la tarea de los actores es plantear preguntas en vez de dar respuestas.
En este sentido, Portillo ha apuntado que el objetivo de poner sobre escena tan solo a dos actores para dar vida a 12 personajes rehuía el virtuosismo y buscaba hacer participar al público.
"El espectador se convierte en el dueño de la función, cada uno de su Varsovia y de su reto", ha dicho Portillo, quien asegura que le parece más interesante que el espectador apele la propia imaginación sin que el actor intente conducirla.