Los grupos del Parlament se comprometen a no entrar en descalificaciones personales en los plenos

Quim Torra comparece en el pleno del Parlament
David Zorrakino/EUROPA PRESS
Actualizado 14/11/2018 14:11:26 CET

Torrent llamará al orden si sucede y los diputados y consellers deberán "autocontrolarse"

BARCELONA, 14 (EUROPA PRESS)

Los grupos del Parlament se han comprometido este miércoles a no entrar en descalificaciones personales durante los plenos de la Cámara en una reunión que han mantenido representantes de las formaciones a petición del presidente del Parlament, Roger Torrent, para abordar "el clima de crispación" de los últimos plenarios.

Fuentes parlamentarias de todos los grupos asistentes --la CUP no ha acudido por no tener a representantes en el Parlament este miércoles-- han coincidido en reconocer ese clima de crispación en plenos y comisiones.

"Hay opciones políticas que defienden ideas políticas muy diferentes. Eso es el pluralismo. Pero hay una línea roja que es la descalificación personal. Hay que autocontrolarse", han sostenido.

Así se han abordado descalificaciones concretas como las que se han dado en los últimos plenos --calificar al presidente Quim Torra de supremacista o sustraer de humanidad al líder del PSC, Miquel Iceta-- y se ha concluido que esas no son las formas que "los representantes públicos deben transmitir a la sociedad".

"Si la mesa no actúa con neutralidad, también genera conflicto, hemos transmitido a Torra, al que también le hemos dicho que estaba en su mano y que éramos conscientes de la dificultad de gestionar estas situaciones", han expresado.

Por eso, durante el encuentro, Torrent ha pedido empatía a los grupos y que tengan en cuenta la situación de cada uno de sus oponentes para evitar cualquier expresión que pueda ofender en lo personal, han explicado fuentes de Presidencia.

Sin embargo, las mismas fuentes han concretado que en la reunión no se ha creado un código de buenas prácticas ni nada parecido ya que "no se puede prejuzgar una situación de crispación y, si los grupos incumplen el compromiso, el presidente deberá actuar en cuestión de segundos".

El presidente sí se ha remitido al código de conducta de Catalunya aprobado por unanimidad que exige "que las relaciones entre los diputados se basen en el respeto y la cordialidad".

Torrent ha recordado que, cuando esto no se cumple, le corresponde a él, de acuerdo con el reglamento, adoptar las medidas necesarias para hacer compatible el derecho a la libertad de expresión con las mínimas normas de respeto que son exigibles en un parlamento democrático.

Estas medidas son las de llamar al orden hasta tres veces y, si la situación persiste, expulsar a un diputado de la cámara durante la sesión "algo que nunca ha pasado, que el presidente no quiere que suceda y que tampoco quieren ver ninguno de los diputados del hemiciclo".

Por todo ello, los grupos se han conjurado a distinguir en adelante el debate de las ideas del debate de las personas y a que la divergencia política, muestra de la pluralidad del Parlament, no sea excusa de la descalificación personal que será "la línea roja" para la actuación del presidente.

"No podemos seguir con este tono en los plenos. En esto hemos coincidido todos", han concluido fuentes de todos los grupos presentes en la reunión, que han agradecido a Torrent la reunión y que han distinguido entre calificar una actuación, un documento o un artículo y descalificar a una persona.

PRECEDENTE

Solo existe un precedente desde la restitución del Parlament en el que el presidente de la Cámara tuvo que ordenar la expulsión a un diputado por su comportamiento en el pleno, aunque finalmente no se llevó a cabo.

Fue el 5 de octubre de 1994 en un debate para crear una comisión de investigación sobre las presuntas irregularidades de Jordi Planasdemunt y Javier de la Rosa, cuando el presidente del Parlament de entonces, Joaquim Xicoy, ordenó expulsar al portavoz del PP, Josep Curto, por interrumpir a Raimon Escudé (CiU) y hablar sin tener turno de palabra.

Según consta en el diario de sesiones recogido por Europa Press, Xicoy llamó al orden a Curto en dos ocasiones y al no hacer caso, le pidió que se marchara del hemiciclo y ordenó a los ujieres a retirarlo, pero el portavoz del PSC, Higini Clotas, intervino para resolver la situación pidiendo que se suspendiera el pleno.

El presidente de la Cámara accedió a suspenderlo y reunió a la Junta de Portavoces, que acordó no expulsar a Curto si pedía disculpas, algo que hizo al retomarse la sesión y continuó el debate con normalidad.

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