Actualizado 20/02/2009 16:28 CET

Hereu ve el Plan de Cercanías como un "salto de escala" para el área metropolitana

BARCELONA, 20 Feb. (EUROPA PRESS) -

El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, afirmó hoy que la aprobación del Plan de Cercanías significa un "salto de escala" en la modernización y capacidad de las conexiones ferroviarias del área metropolitana, y que permitirá mejorar su vertebración territorial y social.

Hereu realizó estas declaraciones tras la presentación de la Oficina Técnica del Besòs en el día que el Consejo de Ministros aprobó el Plan de Infraestructuras Ferroviarias de Cercanías de Barcelona para los próximos siete años con una dotación de 4.000 millones de euros, una "asignatura pendiente", según el alcalde.

Afirmó que cumple las expectativas y reiteró su apuesta por trabajar para una red metropolitana que garantice la regularidad, la fiabilidad, estaciones "con condiciones" y que sean más largas para que tengan mayor capacidad, y catenarias modernas.

"Lo necesitamos todos los ciudadanos metropolitanos", defendió Hereu, que también es presidente del Área Metropolitana de Barcelona (AMB). También pidió paciencia durante las obras asociadas al plan, y entender que forman parte de la mejora del servicio.

SAGRERA: "UNA COSA VA DETRÁS DE OTRA"

En relación a la financiación de la estructura y los accesos de la futura estación intermodal de la Sagrera, que el Ayuntamiento de Barcelona espera que asuma íntegramente el Estado, Hereu aseguró que no admitirá que el proyecto ejecutivo "se quede sobre la mesa" sin financiación, ya que es otra asignatura pendiente, aunque "una cosa va detrás de otra".

El Consistorio espera que entre abril y mayo se haya resuelto la financiación de una estación "más necesaria que nunca" ante la crisis económica para impulsar obra pública y crear empleo. Por el momento, el Consorcio Sagrera Alta Velocidad ya está ultimando el proyecto ejecutivo. "No estamos perdiendo el tiempo", aseguró.

El alcalde dijo que la Sagrera es una estación "imprescindible" para la movilidad, la intermodalidad y el cambio urbanístico de muchos barrios del norte de Barcelona, aunque su impacto como estación se notará más allá, en toda el área del Besòs, la zona norte del área metropolitana, defendió Hereu.