Una médico atiende a una paciente - HOSPITAL JOAN XXIII
TARRAGONA, 5 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Hospital Universitario Joan XXIII de Tarragona ha impulsado el trabajo de logopedia como parte de el abordaje integral de los pacientes con ictus y patología compleja, una intervención integrada en la actividad asistencial que desempeña un papel fundamental en la atención a alteraciones de la comunicación, el habla, la voz y la deglución.
Durante en 2025, los logopedas del Servicio de Medicina Física y Rehabilitación valoraron más de 3.300 pacientes ingresados y atendieron a 54 personas en el ámbito ambulatorio, mediante terapias individuales y grupales, informan en un comunicado este jueves.
"El formato grupal favorece la motivación y el apoyo mutuo entre los pacientes, que comparten experiencias similares y se refuerzan positivamente en el proceso de recuperación", destaca la logopeda del hospital Irene Jodar.
El centro atiende pacientes con patologías médicas y quirúrgicas graves, en las que la intervención logopédica es "determinante", especialmente en fases agudas y de riesgo.
Los logopedas actúan sobre funciones básicas y vitales que a menudo se ven comprometidas después de un ictus, un traumatismo craneoencefálico, cirugías oncológicas de cabeza y cuello, cirugías maxilofaciales o estancias prolongadas en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) con intubación o traqueostomía.
PREVENCIÓN DE COMPLICACIONES
Señalan que la intervención logopédica es "clave" no sólo para tratar secuelas, sino también para prevenir complicaciones, ya que la labor de los logopedas contribuye a reducir el riesgo de aspiraciones y neumonías asociadas, a garantizar una alimentación segura por vía oral o a evitar situaciones de desnutrición o deshidratación.
Esta actividad se desarrolla de forma coordinada con servicios como Neurología, Otorrinolaringología, UCI, Cirugía Maxilofacial, Medicina Interna, Dietética y Nutrición, Pediatría y Enfermería, con una participación "activa" en la toma de decisiones clínicas relacionadas con la seguridad alimentaria y la funcionalidad comunicativa de los pacientes.