Una investigación apunta que la exclusión social puede favorecer el extremismo violento

Publicado 07/01/2019 17:13:26CET

CERDANYOLA DEL VALLÈS (BARCELONA), 7 Ene. (EUROPA PRESS) -

Una investigación, liderada por expertos de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y el Institut del Hospital del Mar d'Investigacions Mèdiques (IMIM), juntamente con otras instituciones internacionales, ha apuntado que la exclusión social puede favorecer el extremismo violento.

Lo ha hecho mediante la exploración de las interrelaciones neuronales y de conducta que radian en los valores sagrados --aquellos que son percibidos como innegociables--, el extremismo violento y la exclusión social, en una muestra de jóvenes marroquíes residentes y escolarizados en Catalunya vulnerables a la radicalización, según ha informado la UAB este lunes en un comunicado.

El trabajo ha confirmado, mediante la neuroimagen, el vínculo existente entre una mayor actividad que hay en una región del cerebro con la voluntad de luchar y morir por valores sagrados y también que la exclusión social, inducida a través de un juego interactivo, tiene efectos a nivel neuronal y conductual.

La investigadora posdoctoral de la UAB y primera firmante del artículo, Clara Pretus, ha afirmado que esto hace pensar que "la exclusión social puede tener un efecto que sacralice estos valores comunitarios, haciéndolos más similares a los sagrados".

El coordinador de la investigación e investigador de la UAB y del IMIM, Òscar Vilarroya, ha garantizado que la observación de jóvenes marroquíes "puede ser extrapolable" a cualquier otro grupo de jóvenes vulnerables a la radicalización.

Se trata del primer trabajo que demuestra los efectos de la exclusión social sobre la actividad cerebral identificada, ya que hasta ahora solo había un estudio de neuroimagen que había detectado actividad neuronal asociada a los valores sagrados en el giro frontal inferior, hecho entre estudiantes americanos.

El estudio se ha compuesto de dos fases, una primera que se ha entrevistado a pie de calle a más de 500 jóvenes marroquíes de Barcelona y los alrededores y se han escogido 38 que cumplían los requisitos y accedieron, de forma anónima, accedieron a formar parte y la segunda, se dividieron en dos subgrupos con la asignación de dos versiones diferentes del juego 'Cyberball', un juego interactivo de exclusión en línea.

Contador