El director artístico del Gran Teatre del Liceu, Víctor García de Gomar, junto al crítico literario Jordi Grcia y el editor de Proa, Josep Lluch, en la presentación del poemario póstumo de Joan Margarit, 'Animal de bosc' - EUROPA PRESS
BARCELONA, 18 May. (EUROPA PRESS) -
El poeta y arquitecto Joan Margarit, fallecido en febrero de este año, hace un "canto vital a la vida inteligente y al afán que ha dictado su poesía, que es la ambición de comprender" en su poemario póstumo 'Animal de bosc', publicado en catalán por Editorial Proa y por Visor Libros en castellano.
Así lo ha explicado el crítico literario Jordi Grcia en la presentación del poemario este martes en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, junto al editor de Proa, Josep Lluch, y el director artístico del Liceu, Víctor García de Gomar.
Ha asegurado que aunque los versos estén impregnados de la idea de la muerte y la "contundencia de alguien que sabe que no tendrá otra oportunidad", el poemario está escrito con una lucidez imbatible y reivindica la vejez como una etapa productiva.
Ha defendido que los versos de Margarit son un laboratorio de la moral y no de sentimentalismo edulcorado, en los que el poeta, "hedonista, vitalista y áspero", hace un recorrido por el dolor, la alegría y la renuncia a cualquier forma ficticia o instrumental del consuelo.
Así, ha reivindicado a Margarit como un pesimista natural que modificó los versos del poemario hasta sus últimos momentos en vida sabiendo que sería "el legado más inmediato que dejaría de su obra y literatura".
Para Grcia, el título 'Animal de bosc' es el que mejor retrata a Margarit, "un animal en lucha constante con las adversidades, igualmente tenaz con la capacidad de disfrutar de la propia existencia", una paradoja que asegura reflejan los 77 poemas inéditos de esta obra.
PUNTO DE PARTIDA Y FINAL
Por su parte, Josep Lluch ha remarcado la voluntad de Margarit de "completar su obra poética" con este poemario a través de detalles significativos y anecdóticos como el poema 'Les dues nevades', que abre 'Animal de bosc'.
En este poema, Margarit hace referencia a las dos nevadas importantes de su vida, como punto de partida y final "que abrazan su obra": la de 1962, cuando inicia la gran relación de amor de su vida con Mariona Ribalta --que en sus versos es 'Raquel'-- y la nevada del último invierno de su vida.