Archivo - El director del Teatre Lliure Julio Manrique - MARTA MAS/TEATRE LLIURE - Archivo
BARCELONA, 8 Nov. (EUROPA PRESS) -
El director del Teatre Lliure de Barcelona, Julio Manrique, ha asegurado en plena celebración del 50 aniversario del equipamiento que su estatus jurídico-administrativo es una cuestión a proteger: "Es muy importante que el Lliure preserve su independencia y se debe hacer desde la complicidad con las administraciones que lo financian".
En una entrevista de Europa Press, ha subrayado que no se puede entender las artes escénicas catalanas sin el Teatre Lliure, que está constituido como una fundación privada con participación de las administraciones, y que en un 75% de su presupuesto está sufragado por el Ayuntamiento de Barcelona, la Diputación de Barcelona, la Generalitat y el Ministerio de Cultura ("Veremos qué pasa con este último tras las elecciones", ha dicho).
"El hecho de ser de todos y de ninguno le da una especie de independencia que honra bastante el sentido de su nombre: Teatre Lliure", que en sus inicios era por las configuraciones de sala y poder jugar con las posibilidades con la colocación del público, pero que ha ido tomando una dimensión más grande y quizá más política, ha subrayado.
Manrique ha afirmado que la colaboración con las administraciones está "en un buen momento y que continúe siendo así", creyendo en el proyecto del teatro, y ha subrayado que también tienen una muy buena relación con el teatro privado.
Preguntado por si teme un cambio en la política de ayudas a la cultura si llega un Gobierno PP-Vox, ha afirmado que en Catalunya además hay un tema todavía más específico como es el uso del catalán como lengua de transmisión de cultura y arte: "Eso puede ser un problema para un hipotético ministro de Vox que ocupase la cartera de Cultura. Y podrían, por ejemplo, retirar la ayuda a un teatro que se llama Lliure y que se dedica fundamentalmente a hacer teatro en catalán".
LOS TEATROS, "CADA VEZ MÁS IMPORTANTES"
Para Manrique, la sociedad acelerada y de pantallas actual está haciendo "cada vez más importante" a los teatros, que están viviendo un gran momento de público en un panorama tan inquietante porque acaba siendo un espacio de encuentro donde se vive una experiencia humana real y no 'fake' aunque se explique una ficción.
Manrique ha dicho que los teatros se están convirtiendo en una "especie de refugio", un lugar de encuentro y emoción humana en contraposición a la inteligencia artificial, pero ha advertido de que no se le puede cargar de una presión excesiva.
"Nos puede dar la falsa idea de que podemos cambiar el mundo desde un escenario y no es así", ha subrayado el director, para quien conseguir que el teatro se convierta en un oasis en medio de un mundo acelerado no es poca cosa.
50 AÑOS
Ha afirmado que el 50 aniversario está funcionando "muy bien", con la exposición del Palau Robert de Barcelona en marcha, la publicación del libro 'Cor calent. Històries del Lliure' (Comanegra), de Magí Camps, Marta Orriols y Marta Vives, y un simposio alrededor de su historia, pero del que queda todavía aspectos como el ciclo 'Dimecres d'aniversari', cuatro piezas especiales para conmemorar la efeméride, que se cumple el 2 de diciembre.
Manrique ha explicado que la fiesta pública del 3 de octubre, que se tuvo que cancelar por las fuertes lluvias, no se recuperará "en el formato que se había previsto", pero que intentarán hacer alguna cosa en el teatro quizá el 2 de diciembre para cerrar la celebración.
MANTENER LA PASIÓN Y ENTUSIASMO
Ha asegurado que le gustaría pensar que los fundadores del Lliure "reconocen la pasión y entusiasmo" con el que pusieron a caminar el teatro en el proyecto actual, así como la voluntad de mantener intacto el gusto por la calidad y ser un teatro abierto a todo el mundo, como recoge el proyecto Ànima Lliure, que pone el foco en la inclusión.
Manrique ha subrayado que Ànima Lliure es un proyecto que "no tiene techo", ha destacado la mirada artística que tiene sin estar encapsulado en un ciclo sobre diversidad, y ha afirmado que los próximos pasos irán dirigidos hacia la autoría.
Ha reiterado que el proyecto de una compañía propia está "en el cajón" en este momento, y ha explicado que siente que las necesidades del teatro van por el proyecto Ànima Lliure, la contribución al tejido social de la ciudad y las giras, tanto dentro como fuera, y en este sentido ha dicho que está avanzado que un espectáculo pueda recalar en el Théâtre de la Ville de París.
El director ha remarcado que girar es muy complicado, sobre todo a nivel técnico, y que para aumentar las giras se necesita incrementar los recursos, y ha subrayado que tienen otra línea que es la de invitar a directores internacionales a dirigir compañías catalanas.