Publicado 01/09/2022 13:11

La liberación de peajes en Catalunya reduce un 17,3% de la accidentalidad en un año

Se duplican las víctimas mortales y los heridos de gravedad en la AP-7

BARCELONA, 1 Sep. (EUROPA PRESS) -

La liberación desde hace un año de peajes en las autopistas catalanas ha permitido reducir un 17,3% la accidentalidad y ha supuesto una "mejora general de la seguridad viaria" en el conjunto de la red viaria catalana, ha informado el Servei Català de Trànsit (SCT) en un comunicado este jueves.

En concreto, la suspensión del pago de autopistas ha evitado 2.240 víctimas, ya que desde el 1 de septiembre de 2021 ha habido 10.733 víctimas por accidente de tráfico --incluyendo muertos, heridos graves y leves--, y en el mismo periodo entre 2018 y 2019 hubo 12.973, lo que supone una reducción del 17,3%.

Pese a esta mejora general de los indicadores, se ha registrado un aumento de la siniestralidad mortal y grave en la AP-7 en este primer año sin peajes, ya que se han duplicado las víctimas mortales, de 12 a 25, y los heridos de gravedad, de 37 a 66.

En el resto de autopistas liberadas también ha habido más muertes: en la AP-2 (de 0 a 4) y en la C-33 (de 1 a 2), mientras que en la C-32 ha habido una víctima mortal menos (de 5 a 4).

Se ha detectado un descenso de la accidentalidad en las carreteras nacionales paralelas a estas autopistas: en la N-II se ha pasado de 9 a 4 víctimas y en la N-340, de 9 a 1, y también se ha reducido el conjunto de la siniestralidad.

También se han duplicado los accidentes en la AP-7 con vehículos pesados implicados (de 7 a 14), aunque en el conjunto de la red viaria catalana ha habido un descenso del 4,3% de este tipo de siniestros mortales; y esta vía también ha registrado un aumento de accidentes mortales con víctimas de colectivos vulnerables.

MOVILIDAD Y RETENCIONES

Durante este año se ha registrado un aumento del tráfico del 37,6% en la AP-7 en el tramo norte entre La Jonquera (Girona) y Parets (Barcelona), y del 26% en el tramo sur, del Papiol (Barcelona) a Ulldecona (Tarragona).

Sin embargo, en los tramos centrales ha bajado la movilidad, principalmente debido a la desviación de vehículos hacia la C-33, una autopista también liberada, para acceder a Barcelona.

Además, en los tramos norte y sur ha aumentado la movilidad de camiones un 21%, y en el tramo central de Parets a Barberà (Barcelona) ha disminuido un 23,1% y entre Barberà y el Papiol también ha bajado un 28,9%.

Por su parte, la movilidad en la C-33 se ha incrementado un 53,4% y el paso de camiones ha escalado un 121,1%.

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