Las librerías catalanas piden respetar la cadena del libro ante prácticas que las "erosionan"

Impulsan una campaña en la que reivindican su rol cultural y que quiere ser un "toque de atención"

El presidente del Gremi de Llibreries Èric del Arco, en la presentación de la campaña 'Combat la distopia'
El presidente del Gremi de Llibreries Èric del Arco, en la presentación de la campaña 'Combat la distopia' - EUROPA PRESS
Europa Press Catalunya
Publicado: martes, 19 mayo 2026 14:00

BARCELONA, 19 May. (EUROPA PRESS) -

El Gremi de Llibreries de Catalunya ha iniciado una campaña 'Combate la distopía. Elige la librería' en la que piden un respeto a la cadena del libro para evitar prácticas que se han acumulado en los últimos años que las "erosionan".

En una rueda de prensa este martes, el presidente del Gremi, Èric del Arco, ha explicado que la campaña, a la que se han sumado más de 300 librerías, quiere reivindicar el rol cultural de las librerías promoviendo la bibliodiversidad e identifica prácticas que según los libreros no respetan la cadena del libro y ponen en peligro la sostenibilidad de las librerías.

La campaña, ha dicho, quiere potenciar las prácticas que refuerzan la cadena del libro de la que las librerías son el último eslabón y combatir las que pueden laminarlo para evitar una distopía de una sociedad sin librerías: "Se nos está erosionando por muchos lados creando un punto de no retorno", ha advertido.

COMPRAS PÚBLICAS

La campaña, en la web trialallibreria.cat, avisa que las compras públicas dejan fuera a la mayoría de librerías, con licitaciones y concursos públicos que permite que se presenten fondos inversores y se alejan de lo que establece la ley: la de contratos, que busca favorecer al máximo la participación, y la del libro, que define a la librería como el agente comercial de la cadena del libro.

Ante ello, el Gremi de Llibreries propone incorporar más lotes y criterios de función cultural, profesionalidad e inmediatez, que son los que necesitan las bibliotecas, y ha aplaudido que la Generalitat haya hecho avances en este sentido.

Del Arco ha recordado que el Estado tiene una ley del libro que define a las librerías, y ha dicho que es necesario que las administraciones tengan conciencia de que existe esta ley que regula el sector.

En su manifiesto, el Gremi identifica prácticas que incumplen la ley del libro, especialmente en relación con el precio y los descuentos máximos permitidos, con "más intensidad" en la venta directa a centros educativos, cuando se comercializan conjuntamente libros de texto --fuera de la regulación del precio fijo-- con libros de lectura sujetos a la ley, aplicando descuentos superiores al 10%.

Los libreros catalanas han reivindicado el cumplimiento de la ley del libro y el respeto a los precios y descuentos máximos en todas las ocasiones para proteger una competencia justa.

VENTA DIRECTA

El manifiesto ha subrayado que la venta directa "genera un beneficio inmediato individual pero debilita el sector", ante lo que el Gremi de Llibreries apuesta por impulsar la colaboración entre los diferentes agentes de la cadena del libro y con la organización de ferias y festivales para beneficiarse mutuamente y proteger el espacio de cada uno.

Los libreros han asegurado que no quieren que sus establecimientos se conviertan en un 'despacho de libros' y han reivindicado su labor prescriptora.

Èric del Arco ha dicho que la campaña no es de confrontación, quiere ser un "toque de ateción" y que quiere entablar un debate con el resto de agentes de la cadena del libro para encauzar estar prácticas que, en algunos casos, no incumplen la ley pero erosionan el ecosistema.

El presidente de los libreros catalanes ha aplaudido iniciativas como la del Ayuntamiento de Barcelona de apoyo a las librerías, que quiere que se extienda por toda Catalunya, y los cambios en la reciente licitación de compra pública por parte de la Generalitat.

Del Arco ha dicho que han querido impulsar esta campaña, que tendrá visibilidad en los establecimientos, una vez pasado Sant Jordi, que ha sido un éxito, por que durante todo el año las librerías sufren "una serie de pequeños procesos que van laminando" la cadena.

Ha incidido en que es una campaña que también apela a la sociedad y se ha mostrado optimista de que sean escuchados: "No somos solo un lugar donde se venden libros, aportamos un valor sustancial. Creemos a muerte. Para que esto funcione se tiene que respetar la cadena del libro", ha concluido.

Contador

Contenido patrocinado