BARCELONA 14 Feb. (EUROPA PRESS) -
El director del Teatre Romea, Julio Manrique, estrenará el próximo jueves 'Roberto Zucco', de Bernard-Marie Koltès, con la historia de un asesino en serie italiano que rehuye de clichés y de la normalidad convertido en una interrogación sobre los estándares actuales, que se estrenará a partir del 19 de febrero.
Basada en la figura del asesino --que después de matar a sus padres escapó de la cárcel y suiguió matando--, Koltès, moribundo por el virus del sida, escribió una obra en la que construye un mito y fabula al personaje convirtiéndolo en un "lúcido visionario" de la sociedad, con una mirada muy distinta y que choca con los clichés establecidos, según ha explicado Manrique en rueda de prensa.
Con una escritura bella, Koltès explora un terreno urbano en el que cada asesinato de Zucco es una metáfora que "dinamita y pone en cuestión las instituciones sociales como la familia, el orden social y la infancia".
Para el director, este texto también habla de "prisiones morales", como puede ser la familia, y de cómo las personas 'normales' pueden construirse sus propias trampas de las que acaban siendo prisioneros.
Aunque ha asegurado que es un autor muy difícil de dirigir, Manrique ha dado el papel protagonista a Pablo Derqui, junto a un reparto formado por Cristina Genebat, Ivan Benet, Maria Rodríguez, Xavier Boada, Rosa Gàmiz, Xavier Ricart y Oriol Guinart, quienes encarnan a personajes "muy complicados".
ESPEJO DEL MUNDO
Manrique ha asegurado que este asesino escapista es un personaje hipnótico, como un agujero negro y a la vez un espejo de todo el mundo, al que Koltès pone al límite para explorar el umbral de lo moralmente aceptable: "No quiere responder de las etiquetas que otros le desean colocar", dice.
El director ha añadido que uno de los retos de la obra es que los espectadores abandonen los clichés al margen de si el personaje es bueno o malo, ante un espejo en el que la gente 'normal' también es miserable.
En una hora y 45 minutos, la obra cuenta con 15 escenas que pasan por calles, burdeles, suburbios, parques y todo tipo de escenarios construidos bajo la inspiración de una viñeta de cómic, ha avanzado Manrique.
El director recupera esta obra después de que se representara por única vez en Catalunya hace 20 años de la mano de Lluís Pasqual y de un jovencísimo Eduard Fernández encarnando al protagonista.
Es necesario volverla a representar para dar a conocer a Koltès entre quienes no hayan oído hablar de el autor, que de un asesino en serie ha construido un "thriller poético", ha remachado.