Archivo - Gomariz es codirector del Mira Festival. - MIRA FESTIVAL - Archivo
BARCELONA, 1 Nov. (EUROPA PRESS) -
El codirector del Mira Festival de artes digitales, Marc Gomariz, ha dicho que la programación musical es su reclamo principal, pero ha destacado también las propuestas de arte digital: "Si fuese solo un festival de música, no lo haríamos".
En una entrevista con Europa Press, ha explicado que para esta edición, que se celebrará en Fira de Montjuïc el 6 y 7 de noviembre, prevé una asistencia de alrededor de 6.000 personas por día --12.000 en total--, ligeramente por debajo de la del año anterior, que superó los 14.000.
PROGRAMACIÓN MUSICAL
"Sin 3 o 4 nombres conocidos por día, en Barcelona no consigues hacer nada, y menos con el tamaño que tenemos nosotros", admite Gomariz, que señala que estos serían, Arca, Helena Hauff y Anthony Rother, el viernes; y Max Cooper, Nicola Cruz y underscores el sábado.
El cartel musical cuenta también con Fennesz, Shygirl, Tortoise, ML Buch, Kavari, Amore, Machine Girl, Noshaj Thing y Daito Manabe, entre otros.
INSTALACIONES AUDIOVISUALES
Lo que conecta esas actuaciones musicales con las instalaciones audiovisuales y creativas es, según el director, el arte: "Llámale arte contemporáneo, llámale creatividad, llámale innovación".
Los asistentes, además de las actuaciones musicales, podrán ver una instalación bioartística de estudiantes de Eina, en el que su paseo por un jardín resultará en paisajes sonoros mediante sintetizadores reactivos; o un hidroscopio, que mediante la interacción entre agua y electricidad, transforma vibraciones sonoras en un movimiento visible.
Entre un total de 13 propuestas, también participarán Andreas Lutz, Ferran Belmon, Onionlab, Kinetic Riot, Inspiria y colaboraciones con Elisava, IED y La Salle.
A lo largo de la semana, en la llamada Mira Week, la Sala Apolo y la Casa Batlló acogerán VJams, conciertos y un encuentro dedicado a profesionales.
EL ECOSISTEMA BARCELONÉS
"El Mira nació aquí porque todos habíamos ido al Sónar", explica Gomariz, que señala al festival fundado por Ricard Robles, Enric Palau y Sergi Caballero en 1994 como gran influencia, aunque matiza que, por ejemplo, nunca han tenido una parte de 'market' (Sónar+D) porque no tienen músculo económico.
Tampoco tienen músculo para contratar a los artistas que les permitirían competir con festivales de mayor tamaño, pero asegura que no lo buscan: el director destaca que es el único evento de su tipo que se hace en el centro de Barcelona, y que eso ya es un hecho diferencial.
Así, Gomariz identifica al Mira, más que como competencia de otros festivales de la ciudad, como parte del "ecosistema" del arte y la cultura digital que se ha ido creando en Barcelona gracias, además de los artistas y promotores, a las administraciones y a las universidades.
"Nadie pone tantas instalaciones, no es rentable. Es algo que hacemos de corazón como promotores culturales, pero si lo piensas en frío, no es gracias a eso que vendes entradas. Al final no dependemos de ningún fondo, y así seguirá siendo", ha insistido.
PROGRAMAR MÚSICA EN BARCELONA
El Mira pasó de celebrarse en la Fabra i Coats de Barcelona, desde 2011 a 2021, a Fira de Montjuïc, que este año está en obras, lo que ha obligado a pasar de 3 a 2 escenarios.
El codirector confía que podrán continuar al menos 3 años más en la ubicación actual, pero que luego tendrán que ver qué hacer: "La cosa depende de cómo vaya el calendario de obras y cómo evolucionen las regulaciones".
De no poder continuar en Montjuïc, plantea tres escenarios: o terminar en Fira Gran Via --algo que dice que no le gustaría porque obliga a salir de Barcelona--, o trasladarse a Les Tres Xemeneies de Sant Adrià (Barcelona) cuando estén terminadas, o dejar de hacer el festival y dedicarse a cosas más pequeñas.
"Yo creo que ya no se puede hacer más, los límites son los que son, el espacio es finito. Ya lo hemos buscado entre todos, es una ciudad pequeña. No saldrán espacios por arte de magia", que sin embargo señala a Les Tres Xemeneies como esperanza para el sector creativo.
LOS LÍMITES DEL CRECIMIENTO
El director dice estar satisfecho con el tamaño y el estado actual del festival: "Tampoco queremos hipotecarlo y gastarnos el triple sin tener certezas. Este tamaño está bien, la experiencia es buena y la propuesta seguirá siendo esta".
"Nadie está interesado en comprar el Mira", asegura, preguntado por los festivales que se terminan vendiendo a fondos de inversión, detallando que ni las métricas económicas se lo permitirían ni eso encajaría con la filosofía del festival.