Martínez-Gil quiere batirse con Maragall en primarias de ERC: Apelar a apellidos es "antirepublicano"

Mati Duque, Xavier Martínez-Gil y Manuel Pérez Nespereira
EUROPA PRESS
Publicado 08/10/2018 21:04:17CET

Critica que Maragall representa el pasado y "lleva tatuadas en la frente las siglas del PSC"

BARCELONA, 8 Oct. (EUROPA PRESS) -

Militantes de ERC han articulado una candidatura con el economista Xavier Martínez-Gil al frente de cara a las primarias que el partido ha puesto en marcha en Barcelona tras la renuncia de Alfred Bosch, ya que rechazan el proceso y su apuesta por el conseller del Govern Ernest Maragall: "Apelar a los apellidos puede que sea lo más antirepublicano que hay".

Martínez-Gil ha destacado en rueda de prensa que Maragall tiene más de 70 años y se ha dedicado toda la vida a la política, por lo que tiene "una mochila política que remite al PSC y a su hermano", el exalcalde y expresidente del Govern Pasqual Maragall, por lo que el actual conseller representa el pasado, cuando es importante que ERC transmita una imagen de futuro y de construcción de la república, que nada tiene que ver con la Barcelona autonómica de 1992, según él.

"Lleva tatuadas en la frente las siglas del PSC", ha dicho junto a los también militantes Mati Duque y Manuel Pérez Nespereira, y ha defendido que, si ERC debe reivindicar algún alcalde de la capital catalana, debe ser Carles Pi i Sunyer, y no Pasqual Maragall, al que Bosch calificó como el mejor alcalde de la ciudad cuando renunció a ser el candidato pese a haber ganado unas primarias.

Martínez-Gil, que todavía está en fase de recogida de avales para poder participar en las primarias --algo que se alargará hasta el jueves, cuando sabrá si han logrado reunir las firmas del 10% necesario de la militancia--, ha dicho que los militantes recibieron con sorpresa la renuncia de Bosch y su apuesta por Maragall, porque ser candidato a la Alcaldía "no es un título hereditario que Bosch pudiera transmitir a otra persona".

CRÍTICAS POR SU EDAD

Duque ha resaltado que designar a un sucesor no es republicano, si no más bien monárquico --en referencia a lo que hizo Bosch con Maragall--, y ha dicho que desde ERC siempre critican no dar un paso al lado cuando es adecuado, y el actual conseller "se debería haber dado ya de baja por pensionista por la edad que tiene".

Ha resaltado que su edad no le resta valía, pero que hay muchas personas jóvenes en el partido que también son válidas, y ha insistido en señalar que Maragall "lleva tatuado en la frente las siglas de otro partido", en referencia al PSC, con el que fue conseller en el Govern tripartito que presidió su hermano y concejal en Barcelona.

CRITERIOS "POCO REPUBLICANOS"

Pérez Nespereira ha remarcado que la candidatura de Maragall parte de criterios poco republicanos: "Que se considere que una persona es buena candidata por su apellido es el criterio más alejado que conozco a los valores republicanos", ha aseverado.

Ha dicho que la dirección de ERC pasa por un momento complicado --con Oriol Junqueras en la cárcel y Marta Rovira en el extranjero-- pero ha rechazado confundir la unidad con la lealtad ciega, y ha invitado a los militantes a no tener miedo a prestarles su apoyo: "La gente debe perder este miedo porque, si no, ERC lo primero que deberá hacer es cambiarse el nombre", porque no responderá a principios republicanos.

REFORZAR LA DEMOCRACIA INTERNA

Martínez-Gil ha asegurado que han articulado la candidatura no para ir en contra del partido ni de su dirección, sino para reforzar la democracia interna de ERC y sus mecanismos democráticos y asamblearios, ya que podían verse cuestionados por esta decisión, según él: "No buscamos un castigo para nadie. Lo hemos hecho de forma honesta y positiva en favor de las siglas de ERC".

Ha dicho que están remando contra corriente porque la dirección apuesta por otro candidato, y ha añadido: "Nuestro proceso de recogida de avales es un poco más artesanal. Hay quien pesca con red, y hay quien lo hace con caña, y nosotros pescamos con caña", tras lo que Pérez Nespereira ha asegurado que no hay igualdad de oportunidades.

Apuestan por que Barcelona sea la capital de una república y no de una Comunidad Autónoma --dotándola de estructuras de Estado pero huyendo de concepciones centralistas--, y que sus objetivos se enmarcan en el programa electoral de ERC e incluyen "hacer república desde el Ayuntamiento", mediante un gobierno participativo y dialogante y buscando la justicia social.

Martínez-Gil ha defendido que Barcelona debe ampliar el parque de vivienda de alquiler social mediante la construcción o compra; continuar avanzando en la soberanía energética; impulsar mesas de seguridad en los barrios para prevenir la delincuencia; promover que los beneficios del turismo se distribuyan en toda la sociedad, y promover una fiscalidad verde y combatir el fraude fiscal, entre otras medidas.