BARCELONA 28 Ago. (EUROPA PRESS) -
El presidente de la Generalitat, Artur Mas, no acudirá finalmente a la manifestación independentista organizada por la sociedad civil para la tarde de la Diada del 11 de septiembre, aunque ha dado libertad a sus consellers para que asistan si lo creen oportuno.
En rueda de prensa tras el primer Consell Executiu después de las vacaciones, el portavoz del Govern, Francesc Homs, ha explicado que Mas ha defendido ante su Ejecutivo que al presidente "le corresponde presidir exclusivamente" los actos de carácter institucional.
Sin embargo, el presidente de la Generalitat ha dado libertad a aquellos consellers que estudian asistir a la marcha independentista, como el conseller de Interior, Felip Puig, el de Territorio y Sostenibilidad, Lluís Recoder, o la propia vicepresidenta, Joana Ortega.
De esta forma, Mas ha zanjado una polémica que prendió a mediados de agosto después de que Felip Puig insinuase que el presidente asistiría a la manifestación y que ha protagonizado el debate político catalán este verano.
Según ha explicado Homs, el presidente ha reivindicado la importancia de combinar la actuación institucional con la de la sociedad civil, y ha sostenido que una participación masiva en los actos de la Diada reforzaría al Govern de cara a la negociación sobre el pacto fiscal con el Gobierno de Mariano Rajoy.
"Debemos saber combinar muy bien el papel institucional y el que quiera hacer la sociedad civil. De su combinación surgirá el éxito colectivo", ha continuado el portavoz, que ha defendido que sería positivo que Catalunya aprovechase la Díada para lanzar un mensaje claro, nítido y contundente de afirmación nacional y reivindicación de derechos colectivos.