BARCELONA, 19 Abr. (EUROPA PRESS) -
El conseller de Cultura de la Generalitat, Ferran Mascarell, ha achacado la crisis que viven en la actualidad las grandes infraestructuras culturales catalanas a la "ausencia" de un Estado que haya estado dispuesto a construirlas y ayudarlas, añadiendo que el sistema está muy desprotegido.
"Una nación es imposible que tenga los equipamientos culturales que pide si no tiene un Estado que la apoye", ha asegurado, y ha dicho que estos centros difícilmente saldrán adelante sin Estado, sin precisar si lo que se necesita es una mayor implicación del Gobierno central o que Catalunya se dote de un marco propio independiente.
Mascarell ha hecho esta reflexión en una conferencia sobre los grandes centros culturales en Tribuna Ateneu, acompañado del presidente del Ateneu Barcelonès, Francesc Cabana, y donde ha asegurado que el principal problema que arrastran estas infraestructuras es que se encuentran en un contexto con unas reglas de juego que "dificultan" las políticas culturales de la Generalitat.
El conseller ha ilustrado su tesis con cifras, lamentando, por ejemplo, que el Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC) disponga de 16 millones de euros y El Prado de 45 millones, y ha añadido que el Gobierno destina al museo catalán cuatro millones, y al madrileño 23.
Mascarell ha asumido que el sistema de las instituciones culturales catalanas ha sido "muy errático" en su implementación, y que en Catalunya se ha construido un modelo propio, con puntos fuertes y puntos débiles.
También ha reconocido que habitualmente ha estado mal dotado en términos económicos, pero ha culpado de ello a los sucesivos gobiernos centrales: "No creo que los gobiernos de Catalunya no hayan tenido interés en los últimos 150 ó 200 años", ha comentado.
Sin embargo, Mascarell considera que algunos centros catalanes han sido y son víctimas de dos problemas, la "politiquería y el gremialismo", y ha apostado por la fórmula del contrato programa para evitar estos males, para que cada equipamiento tenga muy clara y acotada su función.
Aunque no ha hecho ninguna referencia directa a la delicada situación que atraviesan equipamientos como el Gran Teatre del Liceu y el Museu d'Art Contemporani de Barcelona (Macba), ha salido en defensa de la gestión que en general se hace de estos centros: "En Catalunya en los centros culturales no se tira el dinero, al contrario, se hace un trabajo extraordinariamente importante con pocos recursos", ha subrayado.
Sobre la futura ley de mecenazgo que prepara el Gobierno no se ha mostrado especialmente optimista, y ha dicho que el sector cultural lleva 20 años reclamando una ley "y todos los ministros de Hacienda han conseguido que no se haga".
A pesar de ello, ha avanzado que todo indica que en el futuro el sistema será "mixto público-privado", y ha alentado al sector a no tener miedo de ver la cultura en términos económicos y empresariales.
Mascarell se ha pronunciado en estos términos ante una audiencia formada por muchos de los representantes de esas instituciones a las que aludía, como el director del Liceu, Joan Francesc Marco, el del Palau de la Música, Joan Oller; del Macba, Bartomeu Marí; el del Mercat de les Flors, Francesc Casadesús, y el del Museu d'Història de Catalunya, Agustí Alcoberro.
También ha estado acompañado por el secretario general de Cultura, Xavier Solà, justo en el día en que se ha conocido que la Fiscalía Anticorrupción investigará presuntas irregularidades vinculadas con la Asociación Catalana de Municipios (ACM).