BARCELONA, 18 Jun. (EUROPA PRESS) -
El conseller de Cultura de la Generalitat, Ferran Mascarell, pretende ahorrar alrededor de cuatro millones de euros si culminan las reformas que la Ley Ómnibus prevé para el sector cultural público catalán, ha asegurado en una entrevista de Europa Press.
Las reformas más importantes afectan al Consell Nacional de la Cultura i de les Arts (CoNCA) y a la Institució de les Lletres Catalanes (ILC), que perderían su capacidad ejecutiva, aunque finalmente conservarían su autonomía jurídica, ha confirmado el conseller.
Esta concesión hará que finalmente el ahorro de la Conselleria en procesos estructurales se sitúe en torno a los cuatro millones de euros, una cifra "que podrá derivarse hacia la creatividad cultural directamente", según Mascarell.
CONCA E ILC SALDRÁN GANANDO
"Básicamente las políticas las tiene que ejecutar el ejecutivo", ha dicho Mascarell, justificando así que el CoNCA pierda parte de sus funciones --otorgar subvenciones, por ejemplo-- pero refuerce otras: las que tienen que ver con la tutela y la auditoría cultural.
"La capacidad de proponer políticas es la más importante", ha asegurado Mascarell, que no considera que con la Ley Ómnibus el Consell de les Arts pase a ser un mero órgano asesor, sino un órgano de participación representativo del sector.
A pesar de que el CoNCA se manifestó radicalmente en contra de la reforma y cargó contra el enfoque de la Ley Ómnibus, Mascarell confía en que su presidente, Francesc Guardans, siga en el cargo, porque tendrá un trabajo "más interesante" que el que tenía hasta ahora.
El objetivo final de Mascarell es definir una ventanilla única para otorgar subvenciones, una petición, que, asegura, es recurrente en el sector: "La gente no puede ir a cuatro ventanas, eso es una demanda que la gente me hace cada día, no me lo invento", ha remarcado, y ha añadido que hay que reformar a fondo el sistema porque sino acabará siendo más caro dar subvenciones que la propia subvención.
Para el conseller, hay que tener claro los motivos por los que se dan las ayudas --"no son una cosa impuesta por la voluntad de los dioses"-- y se tienen que dar pensando globalmente, para ligar en un solo conjunto la creatividad, la producción, la difusión y el mercado.
PLAN ESTRATÉGICO EN SEPTIEMBRE
"No podemos pasarnos el día ronroneando, pensando, protestando diciendo que las cosas no van bien y no tener el coraje de hacer algunas que son elementales y que la mayoría pensamos que se tienen que hacer", ha dicho.
En este sentido, ha avanzado que en septiembre presentará un plan estratégico que pretende consensuar con el sector y todo el territorio y en el que ya se empezará a hablar de contenidos concretos.
Sobre las relaciones con el Ministerio de Cultura, algo tensas tras el la venta del archivo del fotógrafo Agustí Centelles al Gobierno central y la lentitud en la devolución de los 'papeles de Salamanca', el conseller se ha mostrado tajante.
"Formalmente es muy correcta, pero de fondo está un poco demasiado encallada. Veo poca disposición a resolver cosas de estas con la celeridad que sería conveniente", ha dicho, sin aventurarse a dar un calendario sobre el retorno de las dos últimas entregas de documentos.
Para el conseller, la compleja relación entre la Conselleria y el Ministerio va más allá de la persona que ocupe el cargo, porque en su opinión, "España no ha entendido que es pluricultural".