GIRONA 3 Nov. (EUROPA PRESS) -
Los Mossos d'Esquadra investigan una serie de robos en diversas casas rurales de la Vall del Llémena (Girona) ocurridos el pasado fin de semana. Sin embargo, la Policía catalana descarta que los ladrones formen parte de una banda organizada, sino que cree que son delincuentes comunes.
Según explicaron a Europa Press fuentes policiales, los robos no se han producido por el denominado método 'silencioso', como se ha apuntado desde algunos medios de comunicación.
Un grupo de ladrones entró entre la noche del viernes y la del domingo en al menos media docena de casas mientras sus habitantes dormían y registraron cajones y armarios buscando dinero, ropa u otros objetos, según informaron hoy el 'Diari de Girona' y 'El Punt'. Entre los afectados se encuentran los padres del alcalde de Sant Martí de Llémena, Jaume Busquets, y el restaurante Can Perot.
Los Mossos d'Esquadra informaron a Europa Press de que uno de los vecinos se despertó e hizo huir al ladrón, hecho que contrasta con la hipótesis apuntada por algunos vecinos de que los delincuentes drogaran a los propietarios.
Según explicaron fuentes de la Policía autonómica, enseguida se puso en marcha un dispositivo policial y se llegó a la conclusión de que se trata de un caso de delincuencia común en un fin de semana puntual. Los robos coinciden con la Fira de Sant Narcís en la ciudad de Girona, por lo que la población se incrementa notablemente, aunque los Mossos descartaron cualquier tipo de relación.