5 de abril de 2020
 
Actualizado 09/01/2015 13:37:29 +00:00 CET

Núria Espert, en la piel de 'El rey Lear' en el Teatre Lliure

Lluís Pasqual y Núria Espert
Foto: EUROPA PRESS

"Hace tiempo que no he actuado en catalán, y el texto me permite reencontrar el placer de las palabras"

   BARCELONA, 9 Ene. (EUROPA PRESS) -

Núria Espert se pone en la piel del 'El rey Lear', de William Shakespeare, en una versión de Lluís Pasqual, que estará del 15 al 22 de enero en el Teatre Lliure.

"No había pensado en la vida en hacer 'El rey Lear'; que es la obra de Shakespeare que más me conmueve", ha comentado la actriz en rueda de prensa este viernes, donde ha dicho que aunque no se le hubiera pasado la idea por la cabeza, le pareció algo natural cuando Lluís Pasqual le ofreció el papel.

   Espert afronta el papel como un gran atrevimiento: "Mi trabajo es hacer cosas que no haya hecho antes, no repetir algo que salió bien (si salió bien ya no me apetece), si sale mal, sí", y una de las novedades a las que se enfrenta es no ser el centro del espectáculo, sino un personaje más de los ocho que sustentan el globo terráqueo, ha remarcado.

   Aunque pidió al director del teatro encontrar un buen reparto, y releyó tres veces la obra, aceptó la oferta, también porque le entusiasmaba volver a actuar en catalán: "Hace tiempo que no he actuado en catalán, y la traducción de este texto me permite reencontrar todo el gusto y placer de las palabras", algo que le ha dado volver a encontrarse con su lengua.

   Ha considerado 'El rey Lear' una lección de vida que pone sobre la mesa que la humanidad ha sido una raza extraña y complicada, y que "que a medida que el cerebro se ha desarrollado es cada vez mas incomprensible, somos tan creativos, tan fantásticos".

   "Hemos hecho cosas tan extraordinarias que nos salvan de alguna modo de todas las atrocidades que estamos viviendo: nos salva porque al mismo tiempo hemos sido capaces de la Capilla Sixtina y la 'Divina Comedia': Estas cosas tan fabulosas nos disculpan ante los que vendrán después y no podrán entender la autodestrucción", ha dicho Espert, que ha avisado también de que esta obra bien podría titularse de mil modos más.

   Sobre su personaje, ha comentado que representa a alguien con muchos seres queridos, pero que vive envuelto en la política que "ahora mucho más que antes rodean de basura y podredumbre al que manda".

   Como la de quienes le rodean, su vida se transforma en un instante en un acto de vanidad, autosuficiencia y poder mal dirigido, y que a partir de ahí, cada personaje comienza a crecer con el espejo roto, y él es uno de ellos, un personaje atravesado por el dolor, la oscuridad y el miedo, cuando antes se sentía satisfecho de su belleza y esplendor: "Hay poesía dentro de esta desolación".

"TENDRÁN QUE VENIR LOS GEOS"

   Preguntada sobre si la representación de esta obra es un buen final, Espert ha asegurado sorprendida por la cuestión: "Mira, mientras tenga tantas ganas, tanta salud, tantas ofertas, me sienta respetada y querida tendrán que venir los GEO".

   Pasqual ha comentado que este montaje -con traducción de Joan Sellent y 25 intérpretes--, es "una gran empresa para un teatro y un ejercicio de humillación cotidiana porque uno se da cuenta de que no la podrá abarcar con todos los significados", y ha dicho que su cometido se ha basado, sobre todo, en cortar y tejer la magna obra.

   "Uno busca al mejor actor, y en este caso era una mujer", ha comentado Pasqual, que ha reconocido que la mayor dificultad ha sido encontrar el tono de esta obra, que ha definido como una travesía a través del dolor y un abanico exhaustivo de las posibilidades del ser humano.

   Habla de maldad, renuncia, generosidad, y explica las consecuencias de los amores y los desamores, pero sobre todo, Pasqual no ha querido imprimir una mirada concreta a la obra: "Shakespeare no juzgaba a los personajes, aunque fueran malos. Si él no pone su mirada, ¿por qué pondré yo la mía?".

   El espectáculo está construido a base de sentimientos y emociones, pero incluye una "épica muy grande, que es la historia de la humanidad y el mundo"; y ha comentado que otra de las dificultades del texto ha sido que la palabra de Shakespeare parece cotidiana y natural, pero no lo es, y eso requiere un gran esfuerzo.

   "Las palabras son como trozos de carbón mineral que tienen dentro una potencia energética muy fuerte: dan impresión de realidad, pero estás dentro de la respiración de un poema", ha añadido.

   La obra cuenta con un escenario a dos bandas en el que se juega con un escenario central y unas plataformas modulares, que crean espacios diferentes, ya que la acción transcurre en muchos lugares, hasta 34 localizaciones diferentes.

   Forman parte del elenco junto a Espert, Míriam Iscla, Jordi Llovet, Teresa Lozano, Ramon Madaula, Julio Manrique y David Selvas, entre otros.