La pandemia obliga a la cooperación internacional catalana a reinventarse

Archivo - Hospital de la Fundación Vicente Ferrer en Bathalapalli, en el centro de la Índia, donde se está atendiendo a pacientes con coronavirus.
Archivo - Hospital de la Fundación Vicente Ferrer en Bathalapalli, en el centro de la Índia, donde se está atendiendo a pacientes con coronavirus. - AINA VALLDAURA / FUNDACIÓN VICENTE FERRER
Europa Press Catalunya
Publicado: domingo, 4 abril 2021 11:09

BARCELONA 4 Abr. (EUROPA PRESS) -

La pandemia del coronavirus ha condicionado la labor de las ONG de cooperación internacional catalanas, que han sufrido las dificultades del confinamiento tanto en sus sedes como en el extranjero, y se han visto obligadas a reinventarse para conservar la financiación y poder llevar a cabo sus proyectos.

Así lo han indicado a Europa Press responsables de ONG con sede en Catalunya como la Fundación Vicente Ferrer (FVF), Médicos Sin Fronteras (MSF), Entrepobles o Mans Unides, que tienen proyectos en Asia, África y América Latina, donde han mantenido sus actividades pese a la crisis sanitaria global.

Una de las primeras dificultades que ha supuesto la pandemia para las ONG ha sido el confinamiento y las limitaciones de movilidad, que han afectado a los viajes de los cooperadores, potenciando el papel de los colaboradores locales e introduciendo el teletrabajo como novedad en las dinámicas y actividades de las entidades.

"Nos hemos encontrado con limitaciones para hacer viajes internacionales pero también internos en los países, aunque nuestras contrapartes locales muchas veces han tenido que salir sí o sí, porque teníamos trabajo sobre el terreno", ha indicado la jefa del área de proyectos de Entrepobles y responsable de Perú, Clara Ruiz.

Por su parte, el director de Recursos Humanos de MSF, Guillem Pérez, ha explicado que han tenido trabajadores bloqueados lejos de sus casas durante meses y "compañeros que a pesar de estar muy cansados, ante las dificultades en poder enviar reemplazos, han continuado apoyando las actividades en los proyectos sin descanso".

En el caso de MSF, ha añadido Pérez, las limitaciones de movilidad han sido especialmente difíciles, ya que les ha resultado difícil encontrar sustitutos: "En general, podríamos decir que los perfiles médicos y paramédicos en el terreno han sido los más difíciles de cubrir", ha dicho.

"Estamos esperando a que todo esto pase para poder volver a viajar; es fundamental poder ver cómo funcionan las cosas sobre el terreno, porque sobre el papel se aguanta todo, y el contacto directo con el socio local es vital", ha comentado, por su parte, la presidenta de Mans Unides en Barcelona, Mireia Angerri.

REFORMULACIÓN

Las ONG también han tenido que adaptar el propósito de sus proyectos o incluir nuevas acciones enfocadas a la pandemia, sin dejar sus actividades: "Nosotros hemos tenido que cambiar todos nuestros programas hospitalarios y centrarlos en el Covid", ha detallado el director general de la Fundación Vicente Ferrer, Asensio Rodríguez.

"No hemos dejado de hacer nada, pero nos hemos centrado mucho en el ámbito sanitario", ha añadido Rodríguez, que recuerda que su hospital en la región de Andra Pradesh es el referente en Covid-19 para centenares de miles de indios, pero que no han abandonado sus programas educativos, medioambientales o de infraestructuras.

Además, entidades como Entrepobles, más dedicadas a la cooperación que a la ayuda humanitaria, también han tenido que modificar sus proyectos "adaptando los acompañamientos para cubrir necesidades básicas como la alimentación", ha destacado desde Perú la cooperante de la ONG Agustina Daguerre.

"No siempre se nos ha permitido cambiar el sentido de los proyectos por un tema de burocracia y financiación, pero por suerte nosotros hemos tenido flexibilidad y hemos podido reformular muchos programas, siempre buscando generar equilibrios para no dar una respuesta asistencialista", ha añadido Daguerre.

FINANCIACIÓN

La Generalitat ha dado facilidades para adaptar los formatos y los calendarios de ejecución de los proyectos de ONG financiados a través de la Agncia Catalana de Cooperació al Desenvolupament (ACCD) y ha movilizado 3,6 millones de euros extras para financiar actuaciones humanitarias internacionales para hacer frente a la pandemia.

El presupuesto de la ACCD en 2020 fue de 30 millones de euros, por lo que aproximadamente el 12% de sus fondos se destinó a la pandemia, sin dejar de financiar los programas que las entidades tenían iniciados antes de la crisis, o destinados a ámbitos diferentes a la atención sanitaria o humanitaria, ha destacado la institución.

Por otro lado, las ONG coinciden en que sus donantes y socios han respondido con generosidad a la pandemia, manteniendo o aumentando su colaboración: "Esto es muy destacable porque quiere decir que la gente sigue pensando que vale la pena colaborar, incluso más que antes", ha afirmado el director de captación de fondos de MSF, David Monllau.

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