Pere Aragonès augura más disposición a negociar los Presupuestos catalanes tras las municipales

David Zorrakino/Europa Press
Publicado 16/04/2019 18:06:51CET

   Defiende el carácter social de la propuesta de cuentas con los 400 millones para la RGC

   BARCELONA, 16 Abr. (EUROPA PRESS) -

   El conseller de Economía de la Generalitat, Pere Aragonès, confía en que los grupos del Parlament tendrán "una predisposición mayor" para acuerdos sobre los Presupuestos catalanes tras las elecciones generales y municipales.

   "Tendremos que esperar a las elecciones del 28 de abril y el 26 de mayo, que condicionan la actividad de los grupos parlamentarios en el Parlament, para poder tener el panorama completo", ha dicho este martes en el foro Barcelona Tribuna, organizado por Asociación Española de Directivos (AED), Societat Económica Barcelonesa d'Amics del País y 'La Vanguardia'.

   Aragonès ha justificado el carácter social de las cuentas contrastando la Renta Garantizada de Ciudadanía (RGC) de la Generalitat co nel Ingreso Mínimo Vital de los Presupuestos Generales del Estado (PGE), que consiste en una renta básica para los hogares sin ingresos y está dotado con 180 millones, ha dicho.

   "La RGC, que es lo mismo pero no para 47,5 millones de habitantes sino para 7,5 en Catalunya, estaba dotada en la propuesta de Presupuestos de la Generalitat con 400 millones. Creo que es una diferencia clara de lo que son unos presupuestos sociales y qué se dice de unos presupuestos que alguien llama sociales", ha razonado.

AGOTAMIENTO ECONÓMICO

   En su discurso, Aragonès también ha criticado al Estado por tener un modelo de financiación autonómico "centralizado" que ha provocado que Madrid acumule el 30% de las inversiones en los últimos años, en sus palabras.

   "Aquella España despoblada, vacía, que se manifestó en las calles de Madrid también lo hacía a consecuencia de un modelo de financiación autonómico que ha servido para centralizar inversiones pero no para tener un modelo de desarrollo económico equilibrado", ha afirmado.

   Además, ha criticado que la crisis se ha superado a costa de la devaluación salarial y la pérdida de poder adquisitivo sobre el conjunto de la economía, y ha alertado de que habrá que estar preparado ante futuras crisis: ¿Cuántas devaluaciones salariales aguantará esta sociedad?".

POLÍTICA EN OTROS FACTORES

   Por eso, ha apostado por una política industrial y económica activa en "otros factores" más allá de lo que son los costes de cualquier empresa, para así garantizar la estabilidad sin afectar a la capacidad de consumo de las familias.

   En concreto, defiende incrementar la competitividad en términos energéticos: "Tenemos un sistema de producción y distribución energética demasiado centralizado, necesitamos mejorar las conexiones del sistema eléctrico de Catalunya y del Estado".

   Cree que España debe cambiar hacia un nuevo sistema de fijación de precios en el sector energético y apostar por el autoconsumo, con medidas como crear redes eléctricas en polígonos industriales: "Permite bajar los coses energéticos en un 30%".

   Además, apuesta por un sistema financiero "que tenga visión a largo plazo para aguantar inversiones sostenidas en el tiempo", algo que pasa por contar con instrumentos que no tengan que estar bajo la presión de obtener altos rendimientos a corto plazo.

   Aragonès apoya aumentar el salario mínimo pero cree que esto pasa por que sea sostenible para la economía: "Para aumentarlo debemos conseguir competitividad en otros ámbitos: costes energéticos, inversión de la banca pública para proyectos, mejor formación y una mayor dotación de capital en infraestructuras".

   Según el conseller, si no se apuesta por esta vía para proteger los salarios, "acabas teniendo consecuencias políticas que están aquí, como la extrema derecha, que intenta recoger la frustración de mucha gente".

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