BARCELONA 10 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Puerto de Tarragona ha registrado el mejor mes de los últimos 40, desde mayo de 2008, con 3,2 millones de toneladas movidas en agosto, según ha informado en un comunicado este lunes.
En concreto, el sector de los líquidos ha crecido en agosto un 5,7%, los sólidos un 7% y la carga en general ha incrementado un 20,1%.
El periodo abril-agosto ha sido muy positivo para el tráfico de mercancías, ya que han pasado por las instalaciones portuarias 14.582 millones de toneladas, un 6,81% más que en el mismo periodo de 2010.
En el acumulado de 2011, destaca el incremento del tráfico de piensos y forrajes (40,9%), papel y pasta (55,4%), productos siderúrgicos (35%), gas-oil (27,3%), fuel-oil (17,5%), exportación en contenedores (18,6%) e importación en contenedores (14,6%).
Así, las instalaciones portuarias dejan atrás la caída del 20,8% de la actividad en el primer trimestre, motivada por la parada técnica de Repsol.
BUENAS PERSPECTIVAS
"El incremento de la actividad en todos los segmentos demuestra que vamos en buena línea y que somos atractivos para cualquier tipo de industria", ha explicado el presidente del Puerto de Tarragona, Josep Andreu.
Ha confiado en liderar la recuperación del territorio tarraconense, aunque apuesta por ser más competitivos para atraer a grandes navieras asiáticas y conseguir que las instalaciones portuarias tarraconenses se conviertan en "una de las grandes puertas de entrada y salida de mercancías de Europa".
En este sentido, ha recordado que la ampliación del Moll de la Química permitirá la llegada a Tarragona de embarcaciones de mercancías químicas de mayores dimensiones, así como también la ampliación de la terminal de contenedores DP World Tarragona.
ANCHO EUROPEO
Andreu ha subrayado "la necesidad del territorio de conectarse con las grandes líneas ferroviarias europeas", por lo que el Puerto está trabajando en un proyecto para conectar el territorio con la línea de ancho europeo de Castellbisbal (Barcelona) con la incorporación de un tercer raíl en el tramo de 80 kilómetros de la línea ferroviaria de la costa que une Tarragona con la población barcelonesa.
Esta solución, provisional hasta que el Corredor Mediterráneo sea una realidad, supone una inversión de 180 millones de euros y podría estar operativa en 2013.