BARCELONA 14 Feb. (EUROPA PRESS) -
La escritora Soledad Puértolas recupera las dos primera obras que publicó: 'El bandido doblemente armado' y 'Una enfermedad moral', libros a los que se siente muy agradecida porque son los que más "apoyo moral" le han dado a lo largo de su vida.
Ambas obras, publicadas a principios de los años 80, se reeditan ahora en el primer tomo de las 'Obras Escogidas' de Puértolas de la mano de la colección 'Otra vuelta de tuerca' de Anagrama, que recupera viejos éxitos para "lectores desatentos", ha comentado el editor, Jorge Herralde, en rueda de prensa.
Puértolas ha recordado divertida aquellos inicios en la literatura, desde que ganó en 1979 el Premio Sésamo, que organizaba Tomás Gómez desde las cuevas de la calle Príncipe de Madrid.
Era un local que "quería ser parisino, pero era cutre" donde no reinaba precisamente un ambiente juvenil, ha bromeado la escritora; pero a pesar de todo, el galardón --ya desaparecido-- tenía prestigio, y para Puértolas significó el espaldarazo definitivo.
Se premiaba 'El bandido...', un homenaje de la escritora a sus referentes; la novela negra norteamericana, al Philip Marlowe de Raymond Chandler y a una manera de hacer literatura muy alejada de lo que a ella le habían enseñado.
Entonces, Daniel Férnandez le hizo una crítica "preciosa", y ahora firma el prólogo de la reedición, donde afirma que Puértolas escribía "como si no fuese española".
"No me consideraba heredera de generaciones anteriores a la mía, sino de la literatura en general y de la anglosajona en particular", ha confesado la escritora.
El éxito de 'El bandido doblemente armado' se convirtió en "una especie de maldición" que atrapó a Puértolas y llegó a obsesionarla, hasta que en 1981 surgieron los cuentos de 'Una enfermedad moral', en los que descubrió que tenía otros registros, "lo más alentador para un escritor".
LA VIDA EN LA ACADEMIA
Puértolas ingresó el pasado noviembre en la Real Academia Española (RAE), y todavía se considera una recién llegada, sorprendida por cómo los académicos se toman "muy en serio" cada palabra que examinan y por la gran cantidad de debate que hay: "Nadie está de acuerdo en nada", ha bromeado.
Aún así, ha comentado que lo que más le interesa es el significado cambiante de las palabras, y no tanto asuntos como la ortografía, que en su última revisión ha causado una gran polémica.
Puértolas, que ya prepara una nueva novela --el narrador será un chico joven y habrá mucha pasión--, ha vacilado sobre si aplicará las nuevas normas: "A mí, guión me sale escribirlo con acento", ha reconocido.