BARCELONA 19 Nov. (EUROPA PRESS) -
Los tres carriles del tramo de la calle Rosselló y el carril lateral del paseo de Gràcia de Barcelona afectados por las obras del intercambiador de la Diagonal reabrieron hoy para satisfacción de vecinos y de comerciantes, que vieron como los trabajos les mermaban mucho su recaudación.
La reapertura se hizo sin que haya finalizado la reforma de la conexión subterránea entre las líneas 3 y 5 del Metro. Pese a que inicialmente debían reabrirse intercambiador y calle al mismo tiempo, la Conselleria de Política Territorial y Obras Públicas (PTOP) prevé que no será hasta antes del puente diciembre, que empieza el día 5.
En declaraciones a Europa Press, Araceli, que trabaja en una tienda de tejidos, explicó que hoy estaba "flotando" y destacó que, desde que empezaron a desaparecer las primeras vallas, la recaudación se ha incrementado "entre el 30% y el 40%". Añadió que, tras meses sin coches, ahora oyen mucho el sonido de la circulación.
Joana, que se encarga de una tienda de zapatos abierta en primavera, explicó que por ahora no ha notado un aumento de la recaudación aunque celebró que ahora pase más gente. Reclamó que de una vez se retiren los elementos de las obras que hoy aún quedaban en la esquina entre el paseo de Gràcia y la calle, y que se planten árboles.
De esta forma culminan más de dos años y medio de afectaciones al tráfico, a los peatones y a los comerciantes, que vieron sus negocios afectados cuando las vallas se plantaron en la calle. Los peatones también dejarán de hacer el cambio entre las líneas 3 y 5 por la calle cuando se inaugure el intercambiador.
La reforma, que ha supuesto una inversión global de 44,2 millones de euros, ha servido para modernizar las instalaciones en las estaciones de Ferrocarrils de la Generalitat (FGC) de Provença y de las dos líneas de Metro, con una mejora de la conexión donde se concentran 75.000 personas diariamente.