Reconstruyen el primer esqueleto fósil de ardilla voladora, de 11 millones de años

Reconstrucción del fósil de ardilla voladora más antiguo conocido
INSTITUT CATALÀ DE PALEONTOLOGIA MIQUEL CRUSAFONT
Publicado 09/10/2018 15:14:06CET

Es el más antiguo conocido y fue hallado en Hostalets de Pierola (Barcelona)

BARCELONA, 9 Oct. (EUROPA PRESS) -

Un equipo internacional de investigadores liderado por el experto del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) Isaac Casanovas ha reconstruido el primer esqueleto fósil de una ardilla voladora, de 11,6 millones de años --la más antigua que se conoce-- que fue hallada en un yacimiento en Hostalets de Pierola (Barcelona).

El esqueleto está formado por más de 80 huesos, incluyendo el cráneo y varios elementos de las extremidades anteriores y posteriores, que han permitido confirmar que su especie, la 'Miopetaurista neogrivensis', era planeadora, ha publicado la revista 'eLife'.

Han estimado que debía pesar entre 1,1 y 1,6 kilos: "Tenemos que imaginarnos un animal de casi un metro de longitud incluyendo la larga cola y que, con las extremidades extendidas, podía tener una envergadura de unos 40 centímetros", ha afirmado Casanovas en un comunicado del ICP este martes.

Los huesos son tan grandes que inicialmente los investigadores pensaron que habían encontrado restos de un primate, ya que el fósil fue hallado en el Vertedero de Can Mata, uno de los yacimientos del Mioceno más importantes del mundo y que en los últimos años ha proporcionado fósiles "excepcionales" de primates, elefantes y tortugas gigantes, entre otros grupos faunísticos.

El gran número de piezas recuperadas ha permitido generar un modelo 3D del esqueleto: "A partir de tomografías computarizadas (TACs) del cráneo y múltiples fotografías elaboramos modelos de los diferentes huesos para obtener el modelo 3D", han explicado los coautores del artículo Josep Fortuny (ICP) y Óscar Sanisidro (Universidad de Kansas, Estados Unidos).

Los modelos 3D de alta resolución se han puesto a disposición de la comunidad científica (y de cualquier otra persona interesada), de modo que se pueden descargar e incluso se puede imprimir su esqueleto utilizando una impresora 3D.

Las ardillas voladoras presentan una morfología única e inconfundible de los huesos de la muñeca, que están modificados para sujetar y desplegar la membrana de piel que utilizan para volar --el patagio--, y aunque se las conoce como voladoras, "en realidad planean utilizando esta membrana", pudiendo recorrer hasta 150 metros de un árbol a otro.

ADN PARECIDO AL DE ARDILLAS ACTUALES

El estudio también ha realizado análisis filogenéticos, que han combinado por primera vez datos morfométricos de especies extintas y actuales, así como secuencias de ADN de las actuales: "Los resultados muestran que esta ardilla fósil está estrechamente emparentada con las ardillas voladoras gigantes del género Petaurista" del sur de Asia, según el coordinador de estos análisis, Joan Garcia-Porta.

El investigador del Centre de Recerca Ecològica i Aplicacions Forestals (CREAF, UAB) ha añadido que "el esqueleto de la ardilla voladora gigante actual es muy parecido" al de 11 millones de años, hasta el punto que huesos como el fémur o el húmero son prácticamente indistinguibles, por lo que los científicos han podido llenar los huecos del esqueleto con elementos actuales.

Se sabe que las ardillas voladoras evolucionaron a partir de formas arborícolas como la ardilla común, pero no hay acuerdo sobre en qué momento se produjo esta separación, y esta investigación ha estimado que la separación tuvo lugar hace entre 31 y 25 millones de años, por lo que otros fósiles más antiguos que se han encontrado no corresponderían a especies de ardillas voladoras.

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