BARCELONA, 20 Jun. (EUROPA PRESS) -
El escritor Colm Tóibín ha reeditado 'Homenatge a Barcelona (Ara Llibres y Ayuntamiento de Barcelona), una novela que escribió a principios de los años 90 y en la que hace un retrato personal de la capital catalana, sus costumbres e historia: "Descubrí mi fascinación por el catalán en la Boqueria".
"Escuchaba a la gente y un día concretamente me fijé que la vendedora dijo 'què més?', en vez de '¿qué más?', además de los propios nombres de frutas y verduras. Me parece una lengua maravillosa", ha dicho en un encuentro con periodistas este viernes.
El autor publicó 'Homenatge a Barcelona' por primera vez en 1990 y explica que lo escribió "como encargo" para un editorial inglesa con motivo de los Juegos Olímpicos de Barcelona de 1992, cuando señala que el turismo comenzaba a nacer en la ciudad.
CAMBIOS EN LA CIUDAD
Sobre cómo ve la ciudad en comparación a cuando escribió el libro, Tóibín dice que el Mercat de Sant Antoni, por ejemplo, aunque lo han modernizado, se puede ver el ambiente y los libros que ya había hace 50 años, así como los Tres Tombs, que asegura que siguen igual y que considera como "una reliquia" de los años 60.
Aún así, señala que algunas cosas han cambiado a peor: "La idea de ir a La Rambla, a pasear con las familias, con los niños, una tarde bajo esos árboles maravillosos, eso ha cambiado. Aquella noción de tener una avenida tan hermosa en medio de una ciudad como Barcelona, es una cosa que ha desaparecido".
Reconoce que también echa de menos los chiringuitos en la zona de la Barceloneta pero afirma que los restaurantes que hay ahora están muy bien, así como la vista de la playa y el mar, que está más limpio: "No todo es un desastre, se llama cambio".
TURISMO
En cuanto a su visión del turismo en la ciudad, con respecto a cómo era cuando escribió el libro, explica que la situación cambió en cuanto se desreguló el sistema aéreo en los años 80 y comenzaron a aparecer los primeros vuelos baratos: "No eras nadie en esa época en Londres si no habías estado en Barcelona".
"Comenzaron a llegar (turistas) y no estaban preparados. Y nos encontramos que el mismo tipo de turismo que destruyó Lloret de Mar y otras poblaciones, ahora invade las calles de Barcelona", y señala que es difícil dar una respuesta a esta situación, aunque se regulen de otra manera los pisos turísticos y se desvíen cruceros.
El autor ha asegurado que se puede vivir en Barcelona "ignorando a los turistas, no es imposible, no están por todos los sitios", y asegura que la capital catalana no es en este sentido como otras ciudades europeas como Venecia o Florencia.
CATALÁN
Sobre el catalán, dice que es una lengua por la que siente fascinación, sobre todo por el hecho de que "pueda haber convivencia del catalán con el castellano", aunque dice que es consciente de que es un tema delicado que despierta más un sentimiento político que no lingüístico, en sus palabras.
Cree que el proyecto de conseguir una ciudad bilingüe, donde las dos lenguas conviven, es "una cosa muy difícil de hacer, porque siempre hay una lengua dominante", pero considera que se ha logrado con éxito.
Por último, se ha referido a su libro de este 2025, 'Memòria distant', y explica que en él hace un ejercicio de memoria autobiográfica, después de sufrir un cáncer hace 7 años, pero explicando la experiencia desde un punto de vista más humorístico, "para quitarle hierro".