BARCELONA, 23 Feb. (EUROPA PRESS) -
El empleado de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) y portavoz sindical de CGT, Josep G., acusado de romper la óptica de una cámara TV3 con un martillo de autobús durante la huelga general del 29 de septiembre de 2009 en plaza Universitat de Barcelona, ha negado los hechos ante la juez, aunque sí ha reconocido que estaba en el lugar.
La televisión autonómica le denunció y entregó a los Mossos d'Esquadra siete fotografías con los desperfectos de la cámara y una grabación en la que, pese a que se muestran distintos altercados y manifestantes, no se ve el momento del impacto ni se puede reconocer al acusado.
Tras el ataque, el cámara de TV3, que ha declarado como testigo protegido desde una cabina, siguió con la mirada la mano con el objeto que le había destrozado la cámara y, como ha explicado durante la vista oral en la Ciudad de la Justicia, pudo reconocer a un hombre rapado con un tatuaje en el cuello que se agachaba, cuyas características coinciden con las del procesado.
El cámara, que ha manifestado estar seguro de la culpabilidad del acusado, ha añadido que vio peligrar su integridad física: "A parte de mi derecho a trabajar en un día de huelga, en vez de romperme la cámara me podría haber dejado ciego".
El 14 de octubre de 2009, cuando detuvieron al acusado por este delito de daños y desórdenes públicos, se encontró una porra extensible en su domicilio, un instrumento que es ilegal y "da el perfil de que esta persona tiene herramientas que no son para acariciar sino para hacer daño", según la acusación particular.
CONTRA ESCARP
Todas las partes han mantenido sus conclusiones provisionales por lo que Fiscalía y acusación particular solicitan, además de la indemnización de 2.626 euros por los daños a la cámara, 3.600 euros de multa la acusación particular y 6.000 la fiscal.
Al finalizar el pleito, Josep G. ha declarado ante los medios que la presidenta de TMB, y también concejal de seguridad y movilidad del Ayuntamiento de Barcelona en esos momentos Assumpta Escarp le tenía "muchas ganas" y aprovechó la confusión de una persona para atribuirle algo que no ha hecho.