Marina ve "muy precipitada" y "cosmética" la política del Gobierno de Sánchez en Educación

José Antonio Marina, a la izquierda
DIRECCIÓN PROVINCIAL DE EDUCACIÓN DE CEUTA
Actualizado 17/01/2019 22:47:54 CET

CEUTA, 17 Ene. (EUROPA PRESS) -

El filósofo, escritor y pedagogo José Antonio Marina, autor en 2015 del Libro Blanco de la Profesión Docente, ha tildado este jueves en Ceuta de "muy precipitada" la política que en materia de Educación está desarrollando el Gobierno de Pedro Sánchez.

"Proponer una reforma de la ley educativa solo un par de meses después de levantarse de la mesa de un pacto que es necesario para tener un marco duradero me parece muy precipitado, más en minoría y cuando la legislatura va a ser muy corta", ha opinado.

Desde su punto de vista, con esa actitud lo que se introduce es "más inquietud y más cambios, cuando lo que necesitamos es una ley que sirva por lo menos para una generación". "Sin entrar en los contenidos de la reforma, que algunos me parecen mejores y otros peores", ha distinguido en rueda de prensa, "el hecho de volver a sacar los temas conflictivos como la Religión, la concertada o los cambios de currículum me parece más una cuestión de cosmética política que de interés real".

Invitado por la Unidad de Programas Educativos de la Dirección Provincial del Ministerio para pronunciar en una conferencia titulada 'La calidad docente como elemento transformador', el catedrático de Bachillerato ha puesto de relieve que la ciudad autónoma le parece un escenario educativo "apasionante", una experiencia "innovadora y ejemplar en España y para el extranjero como una entidad cerrada y multicultural pero abierta con una frontera muy permeable que le permitiría elegir entre ser un sistema hacia dentro o hacia fuera".

En un momento en el que "todas las naciones", incluidas las que se consideran más avanzadas en Educación como Finlandia, están en un estado de "emergencia educativa" para adaptarse a lo que ha descrito como "la era del aprendizaje", Marina ha insistido en que España podría incorporarse al vagón de vanguardia "en cinco años" y "con una inversión del 5 por ciento del PIB que ya hemos tenido en años anteriores".

"Ahora o todos aprendemos siempre o nos quedaremos marginados y nadie nos vamos a preguntar si estamos de acuerdo o no, por lo que en todo el mundo se busca un aprendizaje universal, rápido y para un mundo que será globalizado, con muchas oportunidades y feroz con quien no las aproveche", ha contextualizado Marina, que considera que son los docentes los que deben responder a ese "reto colosal" sin esperar "ni a que los políticos o los científicos lo arreglen".

Desde su punto de vista, "tradicionalmente hemos servido para transmitir lo que la sociedad nos decía que había que transmitir y ahora debemos otear el horizonte en favor de nuestro alumnado, previendo hacia dónde van a ir las tendencias, sus posibles puestos de trabajo que no se han inventado todavía...".

"Somos la conciencia educativa de la sociedad", ha remarcado el pedagogo sobre los docentes, una profesión en la que ha insistido en la necesidad de introducir cambios para mejorar la selección y la formación permanente e introducir mecanismos de evaluación como los que planteó en su Libro Blanco, un documento "que han metido en un cajón y solo sacan cuando viene alguien de la OCDE para decir que están trabajando en ello".

A nivel político se ha desmarcado de quienes apuestan por la recentralización de competencias en el Estado y, al contrario, ha abogado por acabar con los "problemas ideológicos del siglo XIX" que dividen a los partidos; por contar con un vicepresidente del Gobierno central "de Educación y Formación" capaz de "coordinar a todos los ministerios"; y por involucrar más a los ayuntamientos.

Dice que "hay problemas educativos que los centros no son capaces de resolver en solitario y los programas estatales se vuelven demasiado difusos pero si un municipio se marca un objetivo puede movilizar muchísimas fuerzas sociales para conseguirlo", alertando asimismo de que, tras "perder" los trenes de "la Ilustración y la industrialización", si España no coge tampoco el del aprendizaje "seremos solo el bar de copas de Europa".