El obispo de Málaga y Melilla, José Antonio Satué, visita el centro penitenciario de Melilla - CENTRO PENITENCIARIO DE MELILLA
MELILLA 9 Feb. (EUROPA PRESS) -
El obispo de Málaga y Melilla, José Antonio Satué, ha expresado desde la ciudad española del norte de África su voluntad de "diálogo y colaboración" coincidiendo con el próximo inicio del mes de Ramadán de los musulmanes a mediados de este mes de febrero.
En rueda de prensa, el prelado ha admitido que "el diálogo con religiones no cristianas está poco desarrollado en la diócesis de Málaga-Melilla", aunque expresó su deseo de que "esta comunicación crezca progresivamente".
Satué ha querido dirigir un mensaje a la comunidad musulmana de Melilla ante el inminente comienzo de su mes sagrado: "Aquí tienen un hermano, un hermano en la fe, dispuesto al diálogo y a la colaboración en todo lo que sea necesario, especialmente en el apoyo a las personas más necesitadas", ha afirmado.
Preguntado por el nuevo Pacto Europeo de Migración y Asilo y su posible impacto en la frontera de Melilla, Satué ha subrayado que "los gobiernos tienen derecho a regular los flujos migratorios, pero siempre respetando los derechos humanos".
En este sentido, ha defendido que "la tarea de la Iglesia es contrarrestar los discursos de odio y convertir parroquias y comunidades en espacios de acogida, independientemente de la religión o cultura de las personas migrantes".
El obispo ha asegurado que, durante su visita, no ha percibido actitudes de rechazo en la Iglesia melillense y valoró positivamente el trabajo que se realiza en catequesis, colegios, cofradías, liturgias y en el ámbito de la acción social, destacando "la preocupación y sensibilidad hacia las personas más vulnerables".
DISTINTAS REALIDADES DE LA IGLESIA EN MELILLA
El obispo se ha mostrado satisfecho tras su estancia en la ciudad autónoma y ha asegurado que se marcha "con buen sabor de boca", destacando que ha comenzado a intuir proyectos pastorales concretos para el futuro. Entre ellos, señaló la necesidad de "hacer más cuerpo" entre las distintas realidades de la Iglesia en Melilla y la posible organización de una asamblea a comienzos del próximo curso, que considera clave para reforzar la cohesión eclesial.
En su comparecencia, el prelado ha valorado distintas cuestiones de actualidad relacionadas con la Iglesia en Melilla, el diálogo interreligioso, la atención a los más vulnerables y los retos pastorales de la diócesis en un contexto cultural diverso. Coincidiendo con el próximo inicio del mes de Ramadán a mediados de este mes de febrero,
Satué también ha avanzado la intención de crear "un equipo de pastoral juvenil común para toda la Iglesia en Melilla, que implicaría no solo a las parroquias, sino también a hermandades, cofradías y centros educativos". Asimismo, ha destacado la importancia de fortalecer la formación y coordinación de Cáritas y otras organizaciones cristianas que trabajan con personas pobres y migrantes.
Desde el punto de vista emocional, el obispo ha resaltado como uno de los momentos más intensos de su visita el encuentro con los niños atendidos por las religiosas de la Divina Infantita. "Fue muy emocionante ver cómo esos niños han encontrado un hogar donde pueden expresar historias muy duras y recibir una atención y un amor incondicional", ha admitido.
El obispo ha recordado que ya visitó Melilla el pasado mes de octubre, aunque entonces de forma muy breve, y explicó que esta estancia más prolongada le ha permitido conocer mejor parroquias, centros educativos, proyectos sociales y comunidades cristianas, y el Centro Penintenciario.
De cara a una próxima visita prevista para el mes de mayo, ha adelantado que se trabajará en concretar la creación de una estructura arciprestal que ayude a organizar de forma conjunta la vida de la Iglesia en la ciudad.