LOS ANGELES, 13 Feb. (EUROPA PRESS - Alba Porras)
Sobre una alfombra roja casi tan importante como la elección del vestido es la de decantarse por un look que sepa potenciar el atractivo natural. Y es que en temas de belleza, el éxito de cada aparición depende de la perfecta combinación de maquillaje y peinado y buena muestra de ello da Adele. En cambio en las antípodas se erige una desaliñada Rihanna.
Un mismo color de pelo y tres formas diferentes de llevarlo. Si la temporada pasada parecía que el rojo comenzaba a robarle protagonismo al tono áureo, parece que el rubio ha reaccionado a tiempo reclutando a incondicionales y nuevas adeptas de esta auténtica explosión en platino.
La cantante británica Adele brilló con luz propia sobre la alfombra de los Grammy. Pero aparte de su portentosa voz y las seis estatuillas con las que fue premiada, su nuevo y sensacional imagen acaparó toda la atención de los medios.
Como una auténtica diva, la artista hizo su aparición estrenando una preciosa melena rubia con las puntas sutilmente marcadas. Un look espectacular que no hizo más que acentuar los dulces rasgos de la inglesa.
Los labios enmarcados a juego con el tapiz y unos ojos perfilados con un toque muy felino fueron el remate perfecto para una imagen espectacular digna de toda una triunfadora.
La joven cantante country Taylor Swift, muy fiel a su estilo romántico y sutil, volvió a decantarse por la sencillez y llegó con un su cabellera rubia natural recogida en un moño de ballet que le dejaba la cara al descubierto. Para potenciar su gran belleza, decidió recurrir a la paleta de tonos tierra para destacar su mirada azul y en los labios eligió un dulce tono rosa.
Rihanna es en este caso el mejor ejemplo de cómo no se debe asistir a una ceremonia. Un make up muy natural pero con un rosa pastel efecto glossy muy poco favorecedor fue su primer fallo. Pero la elección del ¿peinado? fue su gran error de la noche.
Ya no entramos a tachar las puntas negras de delito -que en este caso bien podría serlo- sino el peinado en su conjunto. Esas ondas semi cardadas daban una sensación de sequedad a su pelo y una cosa es buscar el efecto 'recién levantada' y otra muy diferente es que de verdad parezca que en esa mata de pelo no ha entrado ni un peine.