MADRID 25 Oct. (EUROPA PRESS) -
Desde que comenzara su relación con Kanye West, muchos medios afirmaron que la celebrity había engordado nueve kilos y lo cierto es que últimamente sus líneas femeninas se habían difuminado en exceso, pero eso se acabó. Kim ha empezado su guerra contra las calorías y está dispuesta a emplear todas sus fuerzas para volver a ser la sex symbol que era en el pasado.
Para ello, la modelo se está empleando a fondo en un completo programa de ejercicios y en una estricta dieta que, a juzgar por la imagen que le presentamos, ya está dando sus primeros frutos.
Y es que Kim Kardashian está tan orgullosa de sus esfuerzos que no ha dudado en publicar una fotografía en su cuenta personal de Twitter, en donde la podemos ver presumiendo de figura en lo que parece el vestidor de su casa.
Entre un caos textil que se extiende por todo el suelo de la habitación, Kim se ha hecho una foto con el móvil enfundada en ropa deportiva, con unos pantalones grises y un top negro que deja al descubierto su vientre. Un vientre que dista mucho del presentado hace unas semanas, cuando veíamos a la mediana de las Kardashian embutida en ajustadísimos vestidos que no le favorecían en absoluto.
Ese aspecto físico dio la vuelta al mundo provocando todo tipo de comentarios que llevaron a Kim a reconocer públicamente que necesitaba perder unos kilos. "Tengo la esperanza de adelgazar un poco y no tengo miedo a decirlo", declaraba la modelo a la revista 'Life & Style'.
Ahora parece que lo está consiguiendo ¿Lo hará para estar espléndida en su hipotética boda con Kanye West? Pronto saldremos de dudas.