MADRID, 28 Ago. (CHANCE) -
"The show must go on", estas palabras quedaron ayer escenificadas en la actuación que ofreció Celine Dion en el Caesars Palace de Las Vegas. Después de un año de ausencia para cuidar a su marido, la cantante volvió a los escenarios para dar lo mejor de sí a su público.
Celine Dion derrochó fuerza y talento a pesar del mal momento que vive su familia. El marido de la intérprete, René Angélil, sufre un grave cáncer de garganta que obligó a su esposa a bajarse de los escenarios para estar a su lado.
Un año de lucha en el que la intérprete de My Heart Will Go On ha pasado por todos los estados. Desde la más sincera esperanza a la desesperación por el avance de la enfermedad. Ella misma declaraba hace unos días a USA Today que su marido le había pedido "morir en sus brazos", para añadir: "Creo que me está donando su fuerza. No deja de sorprenderme. Cuando me habla, tomo notas. Este es su momento... y va a ser como él quiera que sea."

CÉLINE DION: "ESTA NOCHE HA SIDO UN NUEVO COMIENZO"
Una cruda batalla que también están viviendo los tres hijos del matrimonio: René-Charles, de 14 años, y los mellizos Eddy y Nelson, de cuatro años.
Ayer antes de comenzar afirmó: "Mis tres hijos y mi maravilloso marido me querían aquí. No estoy segura de estar preparada del todo para estar aquí esta noche. Pero teníamos que comprometernos y decidimos juntos hacer esto", y al terminar agradeció el cariño recibido por el público: "Gracias por todo vuestro amor. Esta noche no ha sido un nuevo día, esta noche no ha sido realmente un nuevo espectáculo. Esta noche ha sido un nuevo comienzo."
