Almudena Grandes, Hija Predilecta de Madrid a título póstumo

Archivo - Almudena Grandes
Archivo - Almudena Grandes - EUROPA PRESS - Archivo
Europa Press Chance
Actualizado: miércoles, 16 febrero 2022 15:36

   MADRID, 16 Feb. (CHANCE) -

   Pocos escritores han 'declarado' su amor a Madrid de una manera más clara y concisa que Almudena Grandes, a la que ahora, casi tres meses de su fallecimiento, la ciudad devolverá todo lo que sus novelas le dio nombrándola Hija Predilecta de Madrid a título póstumo.

   Un reconocimiento al que ha dado luz verde este martes la comisión de Cultura del Ayuntamiento de la capital, con el voto a favor de todos los grupos políticos a excepción de Vox, que se ha abstenido, y cuyos detalles se discutirán en el Pleno municipal a finales de este mes.

   Un título que se venía pidiendo desde todos los ámbitos de la cultura desde que Almudena falleció el pasado 27 de noviembre y que se une al homenaje a la obra literaria de la autora de 'Las edades de Lulú' que se hará a lo largo de este 2022 y a la calle que llevará su nombre en Madrid.

   Y es que la escritora, Premio Nacional de Narrativa 2018, siempre presumió de las bondades de la capital y puso en valor las virtudes de la Villa y Corte, una protagonista más en todas sus novelas.

   La plaza de la Guardia de Corps, la calle Moreto, la plaza de Castilla o el cementerio de la Almudena son algunos de los emplazamientos madrileños que situó en los mapas de sus novelas. "Si marcara en un plano de la ciudad todas las casas en las que he vivido, el resultado sería un círculo casi perfecto. Ahora vivo en la calle de Larra, en el mismo barrio donde se instaló mi bisabuelo al llegar a Madrid", explicaba sobre sus raíces.

   "Cuando era pequeña, lo que más me gustaba del mundo era venir con mi madre de compras al Centro. Vivía al lado de la glorieta de Bilbao, mis abuelos paternos en la calle de Fuencarral, los paternos en Lope de Vega, enfrente de las Trinitarias... toda mi vida transcurría en el distrito Centro, pero para mí el centro era un cogollo con la Puerta del Sol, calle Mayor, la calle Arenal, Gran Vía y Plaza Mayor", solía relatar emocionada, declarando su pasión por uno de los grandes amores de su vida, Madrid, muy importante en su carrera literaria.

   Imposible olvidar su lectura del pregón de San Isidro en 2018 cuando, la mujer de Luis García Montero nos cautivó con su 'definición' de la ciudad que la vio nacer, enamorarse y convertirse en una de las escritoras más importantes de nuestra literatura: "un caos misteriosamente ordenado, la Villa que se ha fundado a sí misma a espaldas de Palacio, y que no es distinguida, ni falta que le hace, una ciudad que se quiere poco, mucho menos de lo que debería. Es una ciudad muy hermosa, una urbe inmensa, con grandes edificios, con amplias avenidas, con parques antiguos y muchísimos árboles, y sin embargo, se sigue escuchando a diario las célebres tonterías del secarral y del poblachón manchego. Todos los días alguien se burla del Manzanares porque no entiende nada. Que el verdadero río de Madrid es La Castellana. Que su virtud suprema es la velocidad. Que su patrimonio más valioso es su espíritu de resistente, la feroz determinación con la que se aferra a la vida hasta en los momentos peores, que los hemos tenido, y han sido muchos, y muy malos. Capital del dolor, capital de la gloria, esta es la ciudad que nunca se detiene, una superviviente capaz de renacer una y otra vez de sus propias cenizas", relataba declarando su amor por Madrid.

   Un amor que ahora, tras su fallecimiento, la ciudad le devolverá con creces. Y allí donde esté Almudena seguro que en estos momentos está sonriendo por este merecido reconocimiento que por momentos llegó a 'tambalearse' por su militancia política de izquierdas, de la que siempre presumió orgullosa.

Contenido patrocinado