Publicado 26/03/2020 13:45:09 +01:00CET

Antonia San Juan nos confiesa cómo está viviendo el amor a distancia durante la cuarentena

Antonia San Juan
Antonia San Juan - EUROPA PRESS - Archivo

   MADRID, 26 Mar. (CHANCE) -

   Igual que la mayoría de españoles, Antonia San Juan se encuentra en confinamiento domestico con motivo de la grave crisis del coronavirus, pero la actriz ha querido responder a nuestros preguntas y desvelarnos cómo está viviendo este encierro tras la cancelación de sus funciones en el teatro.

   Además, Antonia San Juan nos explica cómo vive el amor en el tiempo de cuarentena y responde a los que le han criticado por sus retoques estéticos. La actriz también nos confiesa que habló con Miguel Bosé poco antes de conocer la muerte de Lucía y cuál fue el motivo.

   P: Buenas tardes, Antonia. ¿Cómo estás llevando este aislamiento?

   Antonia San Juan: Pues yo lo estoy llevando bien porque yo soy bastante tranquila, soy bastante zen y la verdad es que lo llevo bien. Muy bien.

   P: ¿En qué ha cambiado tu vida?

   A.S: Pues ha cambiado en que no puedo salir a la calle y que se han pospuesto todas las funciones de teatro, y todas las cosas que había no se hacen y se han cambiado de fecha. Pero por el resto me levanto temprano, recojo mi casa y divido las tareas. Antes me venía una señora a casa y ahora pues hago todo. Un día limpio el polvo, otro día paso la mopa, otro día friego los pisos e intento mantener un orden porque soy muy ordenad. Pues eso, hago la cama, selecciono la comida que voy a comer y me lo hago. Me lo como haciendo el ritual en el sentido de que está alguien conmigo porque me pongo la mesa y no como cualquier cosa. Mantengo una vida ordenada y por las mañanas realizo unas llamadas a familiares y amigos, y luego me hago treinta o cuarenta minutos de deporte todos los días. Estudio el próximo proyecto que tengo con Nuria Roca, que dirige Félix Sabroso, para septiembre. Me pongo en contacto todas las mañanas con la gente que me sigue de Instagram y bueno, lo voy llevando bien. Estoy viendo una serie que se llama Peaky Blinders, luego leo y escucho música...

   P: Sí, que tienes tu planing ya marcado y demás.

   A.S: Lo llevo bien porque ya te digo que yo soy de naturaleza muy tranquila. A mí me da miedo, como supongo que, a todo el mundo, la enfermedad pero yo soy de naturaleza ermitaña entonces la soledad y el silencio lo llevo bien.

P: ¿Eres un poco hipocondríaca?

   A.S: No. Si salgo a la calle, que evito salir lo mínimo posible, pues me pongo unos guantes de látex. Me cuido, pero hipocondríaca no.

   P: Y cuando podamos salir a la calle y volver a la normalidad, ¿qué es lo primero qué vas a hacer? ¿Qué es lo que más ganas tienes?

   A.S: Yo creo que cuando salgamos a la tele vamos a percibir la vida de otra manera. Yo creo que va a ser como el niño cuando sale de la escuela. Yo creo que vamos a tener una percepción de las cosas bastante diferente, vamos a valorar mucho algunas cosas que estaban tan apegadas a nosotros que ni si quiera podíamos apreciarlas y yo creo que vamos a valorar todo. Las relaciones humanas, el amor... Creo que después de esta catástrofe, de esta pandemia, quién no aprenda peor para él. Tenemos que procurar sobretodo ser menos egoístas, menos egocéntricos y pensar más en el prójimo.

   P: ¿Qué es lo que más te está costando llevar a ti en solitario?

   A.S: Me encantaría a lo mejor tener a mi pareja y estar con él, pero lo llevo bien. Tenemos esta maravilla que es el Facetime e imagina que esto hubiera pasado hace quince años, veinte años, cuarenta años. La gente que ha vivido una guerra. Nosotros estamos en nuestra casa con nuestra calefacción, con nuestra comida, con nuestro teléfono, con televisión, es decir, tenemos que ir acostumbrándonos porque esto es la punta del iceberg.

   P: Porque imagino que no os veréis nada tu pareja y tú, ¿no?

   A.S: Nos vemos por el móvil.

   P: Pues entonces ya está, lo primero que se puede hacer cuando salgamos a la calle es ver a tu novio, ¿no, Antonia? ¿Él lo está llevando bien?

   A.S: Nosotros comemos juntos, cenamos juntos por aquí.

P: Hombre, pero el tacto personal.

   A.S: Estás pidiendo mucho. Si no hubiese tacto, no habría enfermedad.

   P: ¿Él lo está llevando bien la distancia de estar alejado de ti?

   A.S: No, no lo llevamos bien. Bien en el sentido ese no porque es lo que tú dices, la piel es la piel. Entonces un beso no es lo mismo besar el móvil y chuparlo como los perrito pero bueno, se lleva.

   P: Se te nota en la mirada que estás muy enamorada. Ahora que te miro la cara, había leído en algún digital que te habías hecho algo en la cara. ¿Es cierto o no?

   A.S: A ver, lo de la cara. Claro que es cierto, claro que me hago cosas, pero como se lo hace todo el mundo. A mí lo que me llama mucho la atención cómo siguen demonizando las operaciones y eso es auténtico maltrato a una mujer. Fíjate la de medios de comunicación que maltratan a las mujeres hablando de eso. No hablan de que este año he sido nominada a la Unión de Actores, a los Premios Feroz... No, no se destaca eso, eso no interesa. Interesa si te operaste.

   P: Yo lo que había leído es la nueva cara de Antonia San Juan.

   A.S: Sí, pero la nueva cara de Antonia San Juan, y yo nunca he negado nada, fue hace cinco años que me hice un lifting. La que dijo que me había tocado la nariz sabe de cirugía una pamplina porque si te fijas tengo la nariz torcida. Entonces, la lista que dijo que me había operado de la nariz... Precisamente nunca me he tocado la nariz.

P: ¿Te gustaría casarte? Tú que eres una mujer aventurera.

   A.S: ¿Aventurera? Yo no soy nada aventurera.

   P: En el sentido de que siempre has hecho lo que te ha dado la gana.

   A.S. No, nunca se hace todo lo que a uno le da la gana. El individuo no es libre y no ha nacido libre. Libre no ha nacido nadie. No he hecho nunca lo que me ha dado la gana, he hecho lo que me convenía hacer, lo que era bueno para mí. Nunca he hecho algo que me podía hacer daño y siempre que hago algo pienso en lo que puede repercutir en mi vida, pero a lo loco no. Yo no vivo a lo loco, nunca he vivido a lo loco.

   P: ¿Pero te gustaría dar ese paso?

   A.S: ¿Casarme?

   P: Sí.

   A.S: A ver, no lo daría ni lo dejaría de hacer. Pues a lo mejor una fiesta con amigos, pero no es una cosa que me plantee. Ya me casé una vez.

   P: Hemos conocido recientemente el fallecimiento de Lucía Bosé y habías coincidido con ella en algún acto. ¿Cómo te has quedado?

   A.S: Pues justo había hablado con Miguel hacia media hora. Habíamos hablado de una cosa que había visto en Instragram, que me cayó mal y que no le voy a dar ninguna importancia ni ningún lugar ni la voy a nombrar, y se lo comenté y él me lo comentó. Y luego a la media hora me enteré y le escribí para darle mis condolencias.

   P: ¿Media hora antes de saber del fallecimiento de Lucía habías estado hablando con Miguel?

   A.S: Sí, lo saludé y le comenté una cosa y él me contestó. Ahí quedó, pero luego me enteré de eso y le di el pésame.

   P: ¿Y esa cosa que le comentaste era contra Miguel o era ajeno?

   A.S: No, nada. Era otra cosa que no tiene nada que ver.

   P: ¿Él cómo se encuentra?

   A.S: Pues la verdad es que no hablamos de él ni de nada. Todo muy escéptico.

   P: Una pena porque no puede viajar a España para despedirse de su madre.

   A.S: Hombre, claro. Pero imagina también toda la gente y los familiares que están muriendo en los asilos. En este momento hay mucha gente muriendo en las residencias y los hijos no pueden despedirse de esas personas. Es un momento muy duro el que estamos viviendo.

   P: Antonia, para despedirnos. ¿Puedes mandar un mensaje esperanzador?

   A.S: El único mensaje esperanzador que hay es quedarnos en casa porque es la única manera de frenar la pandemia. No hay otro mensaje más esperanzador que ese. Permanecer en casa es lo que va a hacer que decrezca el número de enfermos, de contaminarnos y entonces se va a levantar el proceso y podremos salir a la calle a continuar una vida que no va a ser como antes, evidentemente. No podemos olvidarnos que van a haber muchas restricciones, pero lo único es tener esperanza y quedarnos en casa y nada más. No hay otra.

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