Actualizado 24/04/2014 13:59 CET

Si Belén Esteban mata por su hija, Rocío Jurado también mataba por la suya

El gran amor de Rocío Jurado fue su primera hija, Rocio Carrasco
Foto: EUROPA PRESS 

MADRID, 24 Abr. (CHANCE) -

   La revista Vanity Fair ha querido hacer un recorrido muy "íntimo" por la vida de Rocío Jurado, ya que hace ocho años de su muerte. Para ello han querido contar con las personas que estuvieron a su lado en todo momento y si algo queda claro,  es la devoción que "la más grande" sentía por sus hijos.

   Su primera hija, Rocío Carrasco Mohedano, que nacía en Madrid un año después de la boda con Pedro, fue su gran amor o al menos eso revela Antonio Ardón, uno de los diseñadores de confianza de Rocío. "Su hija era el verdadero amor de Rocío. Fue muy buena madre, excelente, que no tocasen a su niña.¡Cuidao!, mataba por Rocío" aseguraba.

   Aunque amaba con locura a su hija su carrera profesional por muchos países del mundo le mantuvo alejada en muchos momentos de ella, algo que manifestaba la pequeña en alguna ocasión. En dos entrevistas del canal local de Chipiona Rocío Carrasco, con nueve años, confiaba al locutor: "Mi madre está bien, pero no sé cuándo vendrá" y "Siento mucho que mi madre no esté aquí para verme cómo entrego la corona a la reina del carnaval".

   La revista publica que en 1981, según Juan Soto, Rocío se quedó embarazada por segunda vez. Tenía 37 años. Sin embargo, perdió el niño y cayó en una profunda depresión. "Una vez hicieron una apuesta entre Rosa Benito, Gloria Mohedano y Rocío para ver quién se quedaba antes en estado. Rosa y Gloria tuvieron éxito, ella no. Rocío siempre quiso tener más hijos, por eso llegó luego la adopción de Fernando José y Gloria Camila", confiesa el modisto.

   Ahora, después de años de su muerte, Rocío Jurado seguramente querría ver a sus hijos unidos, algo que tras su muerte, no ha sido posible ya que la relación entre José Fernando y Gloria Camila es muy buena, pero no se hablan con su hermana mayor Rocío Carrasco.

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