MADRID 2 Feb. (EUROPA PRESS) -
Colocar los cubiertos en el lavavajillas puede parecer una simple rutina doméstica, pero también genera debate sobre cómo ubicarlos: boca arriba o boca abajo. Aunque no existe un acuerdo científico absoluto, fabricantes y expertos en electrodomésticos coinciden en que la disposición de tenedores, cucharas y cuchillos influye tanto en la eficacia del lavado como en la seguridad al cargar y descargar la máquina.
Por ello, la recomendación general de los expertos apunta a priorizar la seguridad sin sacrificar la limpieza, adaptando la posición de los cubiertos según su función y la dirección del agua dentro del lavavajillas.
BOCA ARRIBA: MEJOR LIMPIEZA
Colocar los cubiertos con las partes funcionales hacia arriba -es decir, las puntas de tenedores y cuchillos hacia arriba y las cucharas con el hueco mirando hacia arriba- permite que el agua y el detergente impacten directamente sobre las zonas donde se concentra la suciedad.
Esta disposición facilita que los chorros de agua a presión lleguen sin obstáculos que podrían bloquear el lavado. En muchos casos, los cubiertos quedan más expuestos al flujo de agua, lo que puede traducirse en una limpieza más uniforme, especialmente cuando hay restos visibles de alimentos.
BOCA ABAJO: MAYOR SEGURIDAD
Sin embargo, la mayoría de los expertos coincide en que colocar los cubiertos boca abajo es la mejor opción para el uso cotidiano. Orientar las puntas y filos hacia abajo reduce significativamente el riesgo de cortes al cargar o descargar la máquina, sobre todo cuando se trata de cuchillos afilados o utensilios largos. Además, esta posición minimiza el contacto con las partes que llevan la comida, aumentando la percepción de mayor higiene.
Los nuevos modelos de lavavajillas incluyen sistemas de chorros lo suficientemente potentes como para limpiar correctamente cubiertos invertidos, siempre que no estén apelmazados o superpuestos, por lo que la higiene es también óptima.
NO HAY UN "MEJOR" ABSOLUTO, PERO SÍ UN CONSENSO
Los fabricantes y especialistas insisten en que no existe un único método que garantice siempre la limpieza perfecta, pero sí un consenso de prioridades:
- Priorizar la seguridad: Colocar cuchillos y tenedores con las puntas hacia abajo reduce el riesgo de cortes al manipularlos.
- Buscar la máxima higiene: Minimizar el contacto con las partes que tocan la boca o las manos mejora la higiene al extraer los cubiertos.
- Eficiencia en el lavado: Los lavavajillas modernos, con chorros potentes y diseño optimizado, pueden limpiar bien los cubiertos invertido si estos están bien espaciados.
En la práctica, lo habitual es combinar ambas estrategias según el tipo de cubierto y la suciedad acumulada, priorizando siempre la seguridad sin renunciar a una correcta limpieza.