MADRID, 1 Jun. (CHANCE) -
Sálvame la ha convertido en un personaje público, la que empezó como directora del programa de Telecinco a día de hoy se ha convertido en una de las colaboradoras del programa más visto de nuestro país y su salto como presentadora la van a convertir aunque no quiera en una de las caras más asiduas de Mediaset.
Aunque la gallega no tiene reparos en compartir intimidades de su vida privada en el programa que ahora presenta, sustituyendo a Paz Padilla, ha concedido una entrevista en exclusiva a la revista Semana, donde confiesa el complejo que le ha supuesto su aumento de peso en el embarazo, la relación con sus compañeros de Sálvame y su doloroso pasado.
Cuando Carlota Corredera volvió al plató de Sálvame tras dar a luz, había aumentado de peso notablemente, aunque no ha querido descifrar el número de kilos que pesaba si ha confesado que estaba en una talla 60, pero con dieta y ayuda de una entrenadora personal ha logrado bajar hasta 50 kilos, "Toda mi vida llevo a régimen, siempre he tenido una relación muy complicada con la comida y tengo un problema crónico de tiroides" y la actual presentadora reconoce que este aumento de peso le afecto psicológicamente: "Estaba con la autoestima muy baja, mi imagen en el espejo me provocaba rechazo".
Además reconoce que también le afecto a su salud y rutina: "No me encontraba bien, los kilos me hacían la vida mucho más difícil", pero lo peor para Carlota de su sobrepeso fue mostrarlo públicamente y la reacción de algunos espectadores a través de las redes sociales: "No voy a utilizar la palabra acoso, porque sería muy grave por mi parte algo tan fuerte, pero he leído en redes sociales barbaridades que rozan el delito. Llegué a leer a indeseables que me deseaban lo peor por salir en televisión con sobrepreso".
Pero con esfuerzo y régimen Carlota ha llegado a la talla 46 y atraviesa uno de los mejores momentos de su vida, en el que reconoce verse sexy, en gran parte, gracias a su apoyo incondicional Carlos: "Ha sido muy compresivo y generoso y seguramente siempre me ha visto con mejores ojos de los que me veía yo. En ningún momento se ha desenamorado, ni ha dejado de verme con ojos de deseo".
La presentadora se define a sí misma como "fuerte, con mucho carácter, que no es lo mismo que tenerlo malo. Mandona pero muy sensible y empática" y es que aunque desde que nació su hija Alba no puede ser más feliz, no todo en su vida ha sido un camino de rosas y tiene un pasado muy doloroso marcado por la muerte de su padre y su hermano pequeño, por lo que está muy unida con su madre, a la que considera su gran pilar, y su otro hermano: "Ninguna vida es perfecta pero tengo los valores asentados. Cuando sucedió todo lo que paso en mi casa fue muy duro salir adelante con ese drama, pero mi madre nos crio en la esperanza de volver a ser felices".
Carlos ya ha acostumbrado a los espectadores de Sálvame a sus lágrimas y su emoción, la cual brota en la entrevista cuando vuelve a la conversación su madre: "Vive con mucha naturalidad y orgullo mi éxito, pero siempre está pendiente de que no se me vaya la cabeza" y le dedica unas preciosas palabras: "Mi madre es fundamental en todo, no es una persona que haya salido adelante con negatividad y rencor, es muy alegre y positiva. Nunca hubiéramos superado sus hijos lo que vivimos sin ella".
El ámbito laboral ocupa una de las partes más importantes después de su familia y cuando le preguntan por su faceta como presentadora lo tiene claro: "Aporto que los colaboradores me respetan y que conozco muy bien el programa porque lo he parido. Tengo ventajas a la hora de presentarlo porque se lo que se cuece". Compagina el papel de presentadora con el de colaborado del programa: "Me he sentido muy cómoda porque también era un reto. Yo creo que doy un punto de sensatez y tranquilidad" aunque reconoce que sus compañeros la recibieron con inquietud: "Tienen sus inquietudes porque están preocupados por su silla, siempre hay ese punto de rivalidad". Pero hay uno de sus compañeros con el que reconoce tener una relación especial y mayor complicidad: "Me apoyo mucho en Kiko Hernández y le encanta ponerme al límite", aunque prefiere no delatar quienes son sus amigos dentro del programa para no molestar a nadie.
Para terminar cuando Semana le pregunta por Toño Sanchís Carlota es rotunda: "Nunca podré estar al nivel de la estafa emocional que ha supuesto para Belén. Ha sido una decepción".