MADRID 10 Jul. (EUROPA PRESS) -
Lo ha conseguido. En su primera visita oficial a Alemania como princesa monegasca, la mujer del Príncipe Alberto ha conseguido que el presidente, su pareja y el país germano al completo la alaben. Charlene estuvo radiante en la cena que organizaron en su honor y dejó el listón de su país en lo más alto.
Joachim Gauck y la primera dama, Daniela Schadt, organizaron en el Palacio Bellevue una cena de gala para acoger a los Príncipes de Mónaco. Para la ocasión, Alberto y Charlene se pusieron sus mejores galas y disfrutaron de una velada tranquila.
Él lució un clásico esmoquin y ella deslumbró con un precioso vestido largo y de tirantes en crema con bordados de hilo que dibujaban motivos florales. El escote adecuado para este tipo de eventos y un ligero corte sirena realzaban al máximo la figura de la ex nadadora.
Una vez más, Charlene demostró que en la sencillez está el buen gusto. Tanto es así, que hasta la primera dama alemana la felicitó por su atuendo, como podemos ver en la imagen. Está claro, la sudafricana interpreta a la perfección su papel de princesa.
Por si alguien tenía dudas... ¡Prueba superada!