SANTIAGO, 13 Ene. (de la corresponsal de EUROPA PRESS Claudia Riquelme) -
El ex dictador Augusto Pinochet ingresó hoy nuevamente en el
Hospital Militar de la capital chilena para realizarse las últimas
pruebas médicas enmarcadas en los análisis dispuestos por el juez que
lo procesa en el caso denominado de la Caravana de la Muerte.
El anciano militar, visiblemente cansado y con dificultades para
movilizarse, pero sonriente, fue recibido con aplausos y vítores por
los funcionarios del establecimiento perteneciente al Ejército de
Chile.
Esta es la última sesión de exámenes del desaforado senador
vitalicio, que en la presente semana ha sido analizado por médicos
geriatras, psicólogos, psiquiatras y neurólogos que intentan, por
orden de la Justicia y del juez Juan Guzmán Tapia, determinar el
verdadero estado de salud de Pinochet, resultados que definirán su
situación judicial.
Se espera saber si el ex dictador padece o no de demencia senil,
única posibilidad que le concede la ley chilena para eximirse de
enfrentar el juicio por la muerte de 74 personas a manos de una
comitiva militar a un mes del golpe de Estado que Pinochet lideró en
1973, proceso en el cual ha sido inculpado como coautor intelectual
del delito de secuestro con resultado de muerte, ya que él dio las
órdenes para las detenciones y posteriores ejecuciones.
Pinochet se enfrenta ya 206 querellas en su contra. El juez que
lleva el proceso, Juan Guzmán, accediendo a una petición de la
defensa del militar, postergó ayer el interrogatorio programado para
este lunes 15 de enero y lo fijó para el martes 23 de enero.
Esta decisión motivó que hoy sábado los abogados querellantes
presentaran un escrito ante la Corte de Apelaciones solicitando que
el interrogatorio se realice tal como estaba planeado, es decir,
pasado mañana lunes.
Sin embargo, el argumento de la defensa del ex dictador se basa en
la necesidad de que el juez Guzmán cuente con los resultados de los
exámenes médicos antes de interrogar al anciano ex general, lo que
los querellantes consideran innecesario.
GOBIERNO NIEGA PRESIONES
Por su parte, el ministro de Justicia, José Antonio Gómez, negó
las
supuestas presiones del Gobierno chileno al juez Juan Guzmán Tapia en
el proceso que se sigue al ex dictador Augusto Pinochet.
El secretario de Estado admitió que sí conversó con el juez Guzmán
pero "eso no indica que haya intervención respecto de ningún juicio".
Gómez replicó así las declaraciones que Guzmán efectuó a la BBC de
Londres, de haber recibido presiones gubernamentales para realizar
también exámenes físicos a Pinochet y no sólo mentales, como
establece la ley chilena, y para que no designara peritos adjuntos en
psicología, psiquiatría y neurología.
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(EUROPA PRESS)
01/13/20-03/01
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