LOS ANGELES 3 Dic. (EUROPA PRESS) -
Hace unas semanas, Christina Aguilera y Jordan Bratman daban por terminado su matrimonio. Tras mostrarse triste y abatida por un tiempo, la artista pronto recuperó el ánimo junto a su hijo Max y buscó un nuevo novio. Ahora, Aguilera ha desvelado los detalles de su divorcio.
Días después de confirmar el fin de su matrimonio con Jordan Bratman, Christina Aguilera confesaba que había días que le costaba levantarse de la cama. A lo duro del divorcio se sumaba el esfuerzo por evitar que su hijo Max sufriera, pero según ha explicado ahora, la situación era insostenible.
"La situación no era saludable, era infeliz tanto para Jordan como para mí. Sabía que tenía que ponerle fin", ha declarado la cantante de 'Dirrty' a la revista 'People'.
La artista ha dejado claro que el divorcio fue un mal menor, con intención de conseguir el bien común y que ninguno de los dos sufriera en vano. "Realmente, no quería herir a Jordan", ha afirmado.
Aparte de los problemas de su relación y el daño que pudieran hacerse, Christina estaba preocupada por su hijo Max, de dos años. Sus padres se divorciaron cuando ella tenía siete años y no quería que su pequeño pasara por lo mismo.
"Cuando eres infeliz en tu matrimonio, tus hijos son los primeros que sufren. Eso era lo último que quería para mi hijo", confiesa.
Pero la solución de separarse no solucionó todos los problemas. Aunque ya no había tensión ni discusiones ante el niño, el ver cómo sus padres ya no estaban juntos podía ser igualmente doloroso para él. "Sentí que me rompía por partir mi familia en dos", sentencia.
Sin embargo, poco a poco la situación se ha ido normalizando y Christina no sólo ha salido adelante, sino que ya cuenta con un nuevo novio con el que no duda en pasear de la mano.